Australopitécidos

    Conjunto de primates homínidos fósiles con una antigüedad entre uno y cuatro millones de años aproximadamente. Con este término se designa a dos géneros diferenciados, aunque relacionados entre sí, dentro de la familia de los homínidos: el género Australopithecus y el género Paranthropus. Hasta hace una década ambos eran considerados como dos especies pertenecientes al mismo género. En la actualidad no hay consenso entre los investigadores sobre la atribución de Paranthropus a un género diferente.

    Los australopitécidos fueron bastante comunes en el paisaje africano de hace dos millones de años. Eran prácticamente vegetarianos y su estructura social e inteligencia no difería de la de un chimpancé, distinguiéndose de éstos y del resto de los primates por su marcha bípeda.

    Hasta la última década del siglo XX (en que se descubrió el Ardipithecus ramidus, de 4,5 millones de años) se pensó que los homínidos pertenecientes al género Australopithecus habían sido los primeros en adoptar una postura erguida y una marcha bípeda. El hallazgo de una rótula completa en 1973, y sobre todo, las huellas de un grupo de Australopithecus afarensis conservadas bajo una capa de cenizas volcánicas en el yacimiento de Laetoli (Tanzania) en 1977, sirvieron para demostrar la posición erguida de estos primates.

    La mayor parte de los especímenes encontrados proceden de los grandes yacimientos de Etiopía, Kenia, Tanzania y Sudáfrica (Awash, Hadar, Omo, Koobi Fora, Lago Turkana, Olduvai, Laetoli, Makapansgaat, Sterkfontein, Swartkrans y Taung), lo que parece indicar una distribución exclusiva por África oriental y meridional. La única excepción hasta el momento es la especie Australopithecus bahrelghazali, procedente de Chad. Esta especie fue definida en 1995 por el antropólogo Michel Brunet.

    El hecho de caminar erguido sobre sus extremidades inferiores relaciona filogenéticamente a Australopithecus con el género Homo. La mayor parte de los expertos lo consideran un antepasado común, hasta que hace unos 2,5 millones de años se separó de nuestra línea evolutiva, continuando por una rama paralela que acabó extinguiéndose hace un millón de años.

    Otra característica cercana a la línea evolutiva homínida es la dentición. Ésta es voluminosa, pero más parecida a la humana que a la de los grandes simios. El gran tamaño de los dientes en algunas especies revela una dieta fundamentalmente vegetariana. Otras características de Australopithecus le acercan más a los póngidos, como la talla reducida (de un metro a metro y medio), capacidad craneal similar a la de un chimpancé y el occipital y cara sobresalientes (prognatismo).

    La especie de Australopithecus más antigua descubierta hasta el momento es Australopithecus anamensis, cuyos restos han sido datados entre 3,9 y 4,2 millones de años. La especie fue definida por M. Leakey en 1995 tras el hallazgo de nueve fósiles en el yacimiento de Kanopoi, cerca del lago Turkana, en Kenia. Esta especie presenta características muy arcaicas, aunque se confirma su marcha bípeda gracias a fragmentos de un húmero, una tibia y un fémur similares a los humanos. Se baraja la hipótesis de que Australopithecus anamensis sea el ancestro de Australopithecus afarensis y Paranthropus.

    El A. afarensis se ha encontrado en yacimientos de Etiopía y Tanzania en estratos datados entre 4 y 2,9 millones de años. La especie fue definida por Donald Johanson en 1974 tras el descubrimiento del fósil más famoso de la historia de la investigación. Se trataba de un esqueleto bastante completo de una hembra de unos 20 años de edad, llamada Lucy por el equipo de arqueólogos que la desenterró. El estudio de Lucy permitió confirmar que la posición erguida antecedió al crecimiento del cerebro.

    Una mandíbula con siete dientes sirvió para definir la especie Australopithecus bahrelghazali, encontrada en 1995 en el yacimiento de Koro Toro (Chad). Este fósil, datado entre 3,5 y 3 millones de años de antigüedad es el primero que aparece al oeste del valle del Rift.

    El Australopithecus africanus es un representante del género procedente de la región sudafricana. Presenta características mucho más avanzadas que los anteriores (mayor estatura, cerebro más grande y dientes pequeños con molares grandes), y está datado entre 3 y 2 millones de años. El fósil conocido como el niño de Taung es un cráneo infantil encontrado por Raymond Dart en Taung (Sudáfrica), en 1924, aunque hasta treinta años después no fue reconocido como perteneciente a la especie sudafricana de Australopithecus.

    Por último, la especie conocida como Australopithecus garhi fue establecida por B. Asfaw y T. White en 1997 tras el hallazgo en la región etíope del río Awash de un homínido datado en 2,5 millones de años. Este fósil presenta características evolucionadas, como los miembros inferiores largos y la dentición cercana a la humana.

    Por otra parte, existen tres especies del género Paranthropus: aethiopicus, robustus y boisei. En general, este género de homínidos presenta mayor envergadura y robustez que el Australopithecus, así como una cresta sagital destinada a sujetar los músculos de su potente aparato masticador. Los grandes molares revelan una dieta especializada en tubérculos y frutos leñosos. Las tres especies están datadas en 2,5, 1,9 y 1,8 millones de años respectivamente.