Neolítico

Rebaño de bóvidos, pintura rupestre del arte neolítico, en Tassili m'Ajjer.

Periodo de la edad de piedra que sigue al mesolítico, diferenciándose de éste por el inicio de la producción de alimentos (agricultura y ganadería), frente a la dependencia de los recursos naturales existente en el periodo anterior. El término neolítico (“nueva edad de la piedra”) hace referencia a las nuevas técnicas de trabajo de la piedra (pulido frente a la talla propia del paleolítico), sin embargo, el cambio esencial estriba en la aparición de la agricultura y la ganadería, que dieron lugar a una transformación radical de la economía y de la sociedad.

Características

La llamada “revolución neolítica” por el prehistoriador Vere Gordon Childe se desarrolló a partir del 8000 a.C., en una amplia zona del Próximo Oriente que se extiende desde la península de Anatolia hasta los actuales Israel y Líbano. Tras una etapa de transición llamada mesolítico, los yacimientos se identifican por la existencia de útiles relacionados con las labores agrícolas como azuelas de piedra pulimentada o molinos para el grano. La invención de la cerámica en este momento facilita el almacenamiento de las cosechas.

Las causas de la aparición de la agricultura y la ganadería han sido objeto de diversas teorías a lo largo de la historia de la investigación. En la actualidad, los investigadores admiten que las circunstancias que estimularon el inicio de la producción de alimentos fueron el cambio climático producido tras la finalización de la era glaciar (Holoceno), el aumento considerable de la población a finales del paleolítico, y la acumulación de conocimientos sobre los ciclos vitales de las plantas y los animales.

Orígenes y evolución

Desde el Próximo Oriente, el neolítico se difundió por distintas zonas de África y Eurasia. Sin embargo, en otras regiones del planeta este mismo cambio se produjo de forma autóctona, como en el norte de China (alrededor del 7000 a.C.) y en Mesoamérica, hacia el 6000 a.C. Desde estas regiones nucleares la nueva economía se propagó al resto del mundo de forma relativamente rápida.

Transformaciones socioeconómicas

El paso de una economía predatoria a una productora supuso una transformación radical de las comunidades prehistóricas. En un periodo relativamente corto se pasó de las sociedades igualitarias del paleolítico a sociedades complejas, en las que por primera vez surgen conceptos como territorialidad, propiedad privada, excedente, diferenciación social del trabajo y trueque. La necesidad de permanecer junto a los campos de cultivo provoca la creciente sedentarización de la población. Aparecen poblados cada vez más estables, algunos con elaborado urbanismo (Hacilar y Catal Hüyük, en Anatolia) e incluso con elementos defensivos como murallas y torres, síntoma de los primeros conflictos territoriales (Jericó).

En el continente americano el proceso equivalente al neolítico europeo surge a partir del sexto milenio antes de nuestra era. La experimentación con la producción agrícola y ganadera se produce sobre todo en dos zonas: Mesoamérica (zona central y meridional de México y norte de América central) y la región central andina. Procedente de Mesoamérica destaca la agricultura del maíz, cuyo cultivo jugó un papel trascendental en el posterior desarrollo de las grandes civilizaciones americanas.