Edad de los metales

Pieza característica del periodo prehistórico conocido como Edad de los Metales.

Término acuñado en contraposición a la edad de piedra para referirse al periodo posterior al neolítico durante el cual se generaliza el uso de la metalurgia. La sucesiva utilización de diferentes metales marca la periodización interna de esta etapa evolutiva de la humanidad, en edad del cobre o calcolítico, edad del bronce y edad del hierro.

Características generales

La mayor parte de las sociedades metalúrgicas del planeta se desarrollan durante la última etapa de la prehistoria, diluyéndose sin solución de continuidad en época histórica al final de la edad del hierro, a lo largo del último milenio antes de nuestra era.

El cobre fue el primer metal utilizado por la humanidad. Pequeños objetos de cobre nativo martilleado en frío han sido encontrados en varios yacimientos de Asia menor (montes Zagros y península de Anatolia), datados a partir del 6500 a.C.

Posteriormente, alrededor del 4000 a.C. se encuentran en la misma zona los primeros objetos de cobre fundido, así como crisoles, hornos de fundición e incluso moldes. La nueva tecnología metalúrgica se difunde rápidamente por el próximo oriente a partir de estas áreas de Irán y Turquía, contribuyendo al surgimiento de las primeras civilizaciones históricas de Egipto y Mesopotamia.

Por otra parte, muchos investigadores coinciden en señalar la invención autóctona de la fundición de metal en otras zonas, como en los Balcanes. A partir de 3800 a.C., en varios yacimientos que presentan un estadio neolítico avanzado, como Gumelnitsa en Rumania o Karanovo en Bulgaria, aparece un desarrollo autónomo de la metalurgia del cobre.

Con la llegada de la metalurgia se acentúan las transformaciones sociales iniciadas en el neolítico, caracterizándose por algunos fenómenos nuevos, como la diferenciación social, el surgimiento del artesanado y el desarrollo del comercio a larga distancia.