Edad del cobre (calcolítico)

Conocida como edad del cobre o calcolítico, comprende la etapa intermedia entre el neolítico y la edad del bronce. Durante este periodo el hombre aprendió a utilizar el cobre para fabricar utensilios, se consolidó la economía agraria y se sentaron las bases para el desarrollo de sociedades complejas, con jerarquización y urbanismo creciente.

Características y estudios

Etimológicamente la palabra calcolítico viene del griego y significa calkhos cobre y lithos piedra. También se utiliza el término eneolítico (del latín aeneus = cobre). En este periodo prehistórico empieza a usarse el cobre, primero tal como se obtiene de la naturaleza y posteriormente fundido, lo que permite darle la forma deseada mediante un molde. A pesar de la invención de la metalurgia, los utensilios siguen siendo predominantemente de piedra, dejándose los objetos de cobre para uso ornamental o votivo, debido a su excesiva blandura.

Evolución

En la actualidad, el término calcolítico hace referencia a un periodo de transición en el que distintas comunidades del Próximo Oriente, el Egeo, los Balcanes y posteriormente Europa occidental, presentan rasgos comunes basados en una profunda transformación socioeconómica que permitió la experimentación técnica que dio lugar a la invención de la metalurgia.

Determinados avances técnicos, como la aparición del arado (5000 a.C. en Mesopotamia), el regadío y la utilización de animales de tiro, así como la llamada revolución de los productos secundarios (lácteos, lana, aceite y vino), ponen de manifiesto la consolidación del modelo agropecuario. La abundancia de excedentes y la seguridad alimentaria libera a una parte de la población que puede especializarse en la fabricación de utensilios, lo que hace posible el nacimiento del artesanado.

Nacimiento de la metalurgia

Los conocimientos técnicos necesarios para reducir minerales de cobre se debieron alcanzar por primera vez alrededor del VI milenio a.C. en Anatolia y el Kurdistán, concretamente en la zona montañosa de los Zagros y el Tauro. A lo largo de este milenio aparecen objetos de cobre fundido y escorias en yacimientos como Hacilar y Mersín, así como en otros de los actuales Irán e Iraq. La fabricación de objetos de cobre también está documentada en Egipto y distintos puntos de los Balcanes durante el V milenio a.C. En Europa central, la metalurgia del cobre no llegó hasta el tercer milenio y durante mucho tiempo sólo se encuentra en las tumbas como objetos de prestigio.

Desarrollo del comercio

La minería y el comercio son actividades especializadas complementarias de la metalurgia del cobre. La necesidad de hallar y extraer el mineral requiere unos conocimientos técnicos específicos, y una organización social que sea capaz de dirigir los diferentes trabajos. Por otra parte, la obtención del cobre requiere desplazarse a veces a grandes distancias e intercambiarlo por otros productos.

El incremento del comercio a larga distancia a lo largo del calcolítico está documentado, por ejemplo, por el hallazgo de objetos de cobre procedentes de los Cárpatos en lugares tan alejados como las costas de Dinamarca. La invención de la rueda y el carro durante este periodo facilita los largos desplazamientos y el transporte de mercancías.

Características sociales y económicas

Otros elementos que ponen de manifiesto la complejidad incipiente de las sociedades calcolíticas es la concentración de la población en núcleos más numerosos y estables, por lo que puede hablarse de protourbanismo, sobre todo en algunas áreas del Próximo Oriente. Reflejo de esto es la fase cultural de al-Ubeid en Iraq (fines del VI y V milenios a.C.), con la construcción de edificios públicos monumentales, como los templos de Eridu y Tepe Gawra.

Por último, el desarrollo de mayor complejidad social y la aparición incipiente de jefaturas o elites dirigentes en algunas zonas, como los Balcanes, está documentada en las necrópolis. Entre los ejemplos de esto destaca el cementerio de Varna (Bulgaria), perteneciente a la cultura calcolítica de Gumelnitsa-Karonovo. Las diferencias de riqueza de algunas tumbas, con ajuares compuestos por objetos de oro y cobre, señalan las primeras desigualdades sociales conocidas de la prehistoria europea. Sin embargo, en amplias zonas de Europa occidental y central el enterramiento colectivo en dólmenes pervivió hasta la edad del bronce.