Antigüedad (edad antigua)

    Se entiende por antigüedad o edad antigua al periodo histórico que abarca desde el desarrollo de las primeras culturas urbanas y la escritura en el Creciente Fértil (hacia el 3.500 a. C.) hasta aproximadamente la caída del Imperio romano de Occidente (476 d. C.).

    Aunque las fechas son arbitrarias, ya que no reflejan las realidades locales sino que hacen referencia a dos acontecimientos muy específicos y sin repercusiones para gran parte del orbe, los historiadores parecen haber consensuado ambas dataciones para lo que respecta, al menos, a las civilizaciones surgidas en torno al Mediterráneo. Para otras civilizaciones como las mesoamericanas o las del Extremo Oriente, se suele preferir otra periodización que refleje más exactamente los acontecimientos en sus respectivas regiones.

    La antigüedad, en sentido estricto, hace por tanto referencia al periodo histórico marcado por el surgimiento de grandes imperios o civilizaciones en torno al Mediterráneo. Entre ellos destacarían:

    • El antiguo Egipto.

    • Los pueblos de la antigua Mesopotamia.

    • El Imperio hitita.

    • La antigua Grecia y en especial la Atena clásica.

    • Los estados helenísticos surgidos tras la desaparición de Alejandro Magno.

    • La antigua Roma.

    También deberían ser incluidos en esta lista diversos pueblos que adquirieron un estadio material o cultural avanzado como los protohistóricos etruscos, celtas o íberos, así como fenicios y persas.

    Aunque la cronología de los acontecimientos históricos que afectaron a estos pueblos mediterráneos o euroasiáticos siempre ha interesado a los especialistas, en la actualidad se prefiere estudiar las estructuras estatales y sociales de cada uno de ellos en un intento de reflejar su particular idiosincrasia y averiguar los mecanismos internos de la historia. En este sentido, es de especial importancia el estudio de sus formaciones políticas (especialmente de la ciudad-estado), sus sistemas socioeconómicos o sus expresiones artísticas.