América colonial

    Término empleado para referirse tanto al periodo histórico en el que el continente americano dependió políticamente de los estados europeos como al propio territorio colonizado. Aunque algunas naciones americanas no obtuvieron su independencia hasta finales del siglo XIX (caso de Cuba), la expresión suele circunscribirse al periodo que transcurre entre el descubrimiento de América por parte de Cristóbal Colón (1492) hasta la independencia de los principales estados latinoamericanos (primera mitad del siglo XIX).

    Tras el descubrimiento de América en 1492, diversas potencias europeas reclamaron para sí los nuevos territorios, enviando expediciones y pequeños grupos de colonos con los que afirmar sus reclamaciones. Los principales países que participaron en esta "carrera colonizadora" fueron:

    • España (reino de Castilla). Fue la gran protagonista de la colonización americana tras vencer la resistencia de las principales civilizaciones precolombinas (imperios azteca e inca, civilización maya) y ocupar gran parte del territorio. La América española abarcó desde el actual México hasta la Argentina (salvo el Brasil, las Guayanas y partes de la selva centroamericana) así como diversas islas caribeñas (Cuba, La Española, Puerto Rico, etc.) y territorios en los actuales Estados Unidos (Florida, California, Nuevo México).

    • Portugal. Centrado en la ruta africana hacia Asia y perjudicado por el tratado de Tordesillas, el reino portugués "sólo" pudo reclamar los territorios americanos situados a 370 leguas al oeste de Cabo Verde (meridiano 46º 37’ longitud oeste), lo que prácticamente le permitió apoderarse de gran parte del actual Brasil.

    • Países Bajos (Provincias Unidas). Se estableció principalmente en las Guayanas (actual Surinam) y las islas vecinas (Antillas holandesas y Aruba). Sus intentos por colonizar la costa este de los actuales Estados Unidos mediante el establecimiento de Nueva Amsterdam (Nueva York) terminaron en fracaso debido a la ofensiva británica. Controló temporalmente algunas localidades brasileñas como Pernambuco.

    • Francia. Centró sus esfuerzos en América del Norte, ocupando la franja oriental de Canadá y realizando diversas expediciones por territorio estadounidense, aunque la presencia británica limitó su control a Louisiana. También dominó diversas islas caribeñas y parte de las Guayanas.

    • Gran Bretaña. A pesar de ser una de las últimas potencias en arribar al continente americano, su poderío naval le permitió controlar rápidamente diversas islas caribeñas, parte de Canadá y sobre todo, la costa nororiental de los Estados Unidos. Las denominadas Trece Colonias, símbolo de libertad religiosa, se convirtieron en destino de numerosos colonos europeos de diversas nacionalidades.

    La historia de la América colonial no es, en cualquier caso, un simple recuento cronológico de las expediciones de exploración y conquista realizadas por las potencias europeas. La colonización implicaba una apuesta por la ordenación del territorio, su estructuración administrativa, la regulación de su comercio o la integración entre nativos y colonos.

    El éxito en estas tareas es hoy día apreciable en las lenguas que se hablan en el continente americano o en la estrecha relación política, socioeconómica y cultural existente a ambas orillas del Atlántico. Sin embargo, tal afinidad no pudo ahogar los deseos independentistas de las elites locales, las cuales iniciarían a finales del siglo XVIII y principios del XIX una serie de procesos emancipadores que, tras diversas vicisitudes, tendrían como resultado la configuración política actual de América.