Lenguas sinotibetanas

Lenguas empleadas en una amplia franja geográfica que va desde el norte de la India hasta Taiwán, y desde China hasta la península de Malaca. Las lenguas sinotibetanas constituyen, con varios miles de millones de hablantes, la segunda familia de lenguas más utilizadas en el mundo, después de la familia indoeuropea. En ellas se incluyen más de trescientos idiomas y multitud de dialectos, entre los que destacan dos ramas principales (que se encuentran a su vez subdivididas): la chinítica y la tibetanobirmana.

En sentido amplio, esta familia ha sido incluida durante mucho tiempo (hoy ya no se sostiene esa hipótesis) dentro de las lenguas tai (que se hablan en otra región de Asia) debido a las proximidades en su morfología y sintaxis, sin embargo, estudios posteriores han demostrado que se trata de dos familias con orígenes y desarrollo distintos.

Antes de recibir el nombre con el que se las conoce hoy en día, fueron denominadas como lenguas indochinas o lenguas tibetochinas. A pesar de haber sido objeto de estudio de numerosos filólogos de todo el mundo durante las últimas décadas, todavía existen muchos aspectos por investigar y descubrir con respecto a ellas (de algunas de las lenguas que forman parte de este grupo apenas se tiene más documentación que listados de palabras).

Características de las lenguas sinotibetanas

Las principales características de esta familia de lenguas son fundamentalmente dos: que son aislantes, es decır, que no tienen las variaciones habituales de las palabras, y que están basadas en un sistema tonal. Su morfología suele ser bastante sencilla, ya que están compuestas por palabras de una sola sílaba que no admite ninguna variación de género o número, así como tampoco sufijos o prefijos que indiquen su función dentro de la oración. El significado de los vocablos viene determinado por el lugar que ocupan dentro de la frase en cada caso, es decir, en función de las otras palabras que las acompañan. No existe tampoco una clasificación de las palabras atendiendo a su función (sustantivo, verbo, adjetivo, etc.), sino que ésta se adquiere en el momento en que se construye la frase.

Esta sencillez morfosintáctica de la familia de lenguas sinotibetanas viene acompañada de un complejo sistema tonal. A través de las variaciones fonéticas se remarcan las partes más importantes de la oración e incluso se indica la función de las palabras dentro de la misma. Algunas de las lenguas de esta familia han llegado a desarrollar hasta ocho tonos distintos para matizar los significados.

Principales familias sinotibetanas

Chinítica

Empleada sobre todo en China y Taiwán, además de en pequeños núcleos aislados situados por el sudeste asiático, la familia chinítica conforma una de las comunidades de hablantes más amplias del mundo, con más de mil millones de usuarios. Sus orígenes se sitúan en el chino arcaico, empleado entre los siglos VIII al III a.C., que ha ido evolucionando desde entonces hasta el chino moderno actual. El mantenimiento de esta raíz primitiva probablemente se produjo gracias al empleo de un sistema de escritura no fonético, lo que permitió que se conservaran los fundamentos del idioma en una región geográfica tan amplia (aunque sí se han desarrollado importantes variaciones dialectales).

Las lenguas chiníticas están divididas en diversos grupos entre los que destacan, por su extensión y antigüedad, el cantonés y el mandarín. Esta última es una de las más importantes debido a que posee el sistema más antiguo de escritura, que se sigue empleando en la actualidad. La mayoría de los otros idiomas dentro de esta familia emplean mucho menos la escritura, pero mantienen una rica tradición de literatura oral.

Tibetanobirmana

Esta familia es mucho más heterogénea que la chinítica. Entre las muchas lenguas pertenecientes a esta familia habría que destacar, por su mayor uso, el tibetano y el birmano. El área geográfica donde se habla abarca la región del Tíbet, países como Nepal, Bhután, Pakistán, Bangladesh y también algunos estados de la India.

Uno de sus rasgos característicos es que cuenta con diferentes sistemas de escritura: el tibetano (cuyo origen se sitúa en el siglo VII d.C.) y el birmano (siglo XI) tienen su raíz en la tradición india; el sistema xixia o el sistema pictográfico son de influencia china. En la actualidad también se emplea el alfabeto romano, así como el de otros países vecinos.

Aparte de estos dos grandes grupos, otros de los idiomas incluidos dentro de la familia sinotibetana son el yi, con aproximadamente siete millones de hablantes, el hani, con quinientos mil y el lisu, con más de seiscientos mil.