Sanguina

    La sanguina es un tipo de arcilla roja, de ahí su nombre, llamada hematites, que se emplea en la fabricación de lápices de color rojo y que desde el siglo XV se ha utilizado como técnica pictórica.

    Cuando se quiere emplearla en algún soporte artístico, es necesario aglutinarla con goma arábiga, una goma polisacárida de origen natural que se obtiene de la exudación del tronco de la acacia de Senegal y que tiene un buen poder adhesivo. Una vez mezclada la arcilla con su agente aglutinador, adquiere un aspecto pastoso y se comercializa en forma de barra seca, la cual contiene en su interior el pigmento en polvo.

    La sanguina tiene un tono rojo oscuro algo terroso parecido al color sepia. Forma parte de las técnicas acuosas, como el pastel o la acuarela. Se diferencia del pastel en que no se difumina fácilmente y no tiene una textura de polvo tan suave.

    Estas barras se suelen emplear, por lo general, sobre papel, y en ocasiones también sobre lienzo para realizar dibujos preparatorios. Cuando la sanguina se aplica sobre papel, lo puede hacer de forma independiente o ser combinada con otros elementos, como el lápiz negro, u otras técnicas, como la acuarela.