Asociacionismo (asociación de ideas)

    El asociacionismo es una corriente filosófica y psicológica que se basa en la comprensión de la realidad mental y espiritual a partir de la asociación de ideas. Según esta doctrina, la conciencia es un complejo atómico, compuesto por impresiones y fenómenos simples como las ideas. Cada uno de los elementos de la conciencia se relaciona entre sí, dando lugar a asociaciones de ideas, que se producen según unas leyes básicas de comportamiento.

    Las leyes que rigen el comportamiento de la mente humana son básicamente tres: la semejanza, el contraste y la continuidad. Así, una idea se relaciona con otra gracias a uno de estos tres fenómenos. El estudio de la asociación de ideas como base de la conciencia tuvo ya cierto desarrollo en la filosofía griega. Sin embargo, fue sobre todo a partir del siglo XVII cuando se llevaron a cabo los estudios más complejos y sugerentes.

    Tanto Thomas Hobbes como John Locke definieron el funcionamiento de la mente y la conciencia a partir del encuentro de diversas ideas según unas leyes de afinidad o, sencillamente, del azar. Es más, para Locke, la locura y otras formas de extravío mental son el resultado directo de la asociación azarosa, caótica, de ideas, que pasan por encima de las leyes más fundamentales que rigen la relación ordinaria de ellas.

    Sin embargo, fue sobre todo el pensador empirista David Hume el que dio con una formulación más rica del asociacionismo, lo que hace que sea considerado como el fundador de la corriente. Para éste, la conciencia es efectivamente el fruto del juego de ideas a partir de tres leyes fundamentales: la contigüidad en el tiempo, la semejanza, y la relación de causa y efecto. La conciencia no es tanto una sustancia compuesta por ideas innatas como el resultado del encuentro fortuito de impresiones e ideas, que luego son puestas en relación a través de las leyes del asociacionismo.

    Posteriormente, ya dentro del mundo de la psicología, la escuela de la Gestalt exploró las consecuencias de las teorías asociacionistas aplicándolas al mundo de la percepción, llegando a conclusiones que se han hecho célebres.