Cromatografía

    Técnica analítica que se emplea para separar componentes de una mezcla compleja, permitiendo así comprobar la presencia de cada uno de ellos, tanto cuantitativa como cualitativamente.

    Históricamente, el primer científico en aplicar este método, que se basa en la adsorción selectiva por una sustancia de los ingredientes de la mezcla, fue el botánico ruso Mijail Tswett, quien, en 1906, investigaba la forma de separar los pigmentos existentes en la clorofila de los vegetales. Para ello, colocó carbonato de calcio en polvo en una columna de vidrio y, tras sumergir hojas verdes en éter del petróleo (sustancia que es un magnífico disolvente), filtró el producto obtenido por la mencionada columna. A medida que el extracto se iba filtrando, en ella iban apareciendo bandas horizontales de diferentes coloraciones, a las que llamó cromatogramas, cada una de las cuales correspondía a un pigmento diferente.

    De este experimento procede el término cromatografía, etimológicamente derivado de los vocablos griegos "chromos" = color y "graphos" = escritura, representación.

    Las cromatografías, muy usadas a partir de 1930, son de muy diversas formas, pero todas ellas se basan en las diferentes velocidades que desarrollan los componentes de una mezcla cuando se ven forzados a atravesar una sustancia fija, que se llama fase estacionaria. La mayor o menor velocidad de los componentes vendrá determinada por el distinto grado de adsorción de éstos sobre dicha fase estacionaria. La adsorción es un fenómeno mediante el cual una sustancia queda retenida en la superficie de otra, por la acción de los lugares activos que ésta última presenta. El grado de esta retención depende de la naturaleza de la sustancia que se adsorbe, de la temperatura, de la concentración y del grado de división del adsorbente.

    La operación se lleva a cabo situando una muestra de la mezcla a analizar en un material (gas, líquido o fluido supercrítico), que se denomina fase móvil y que atraviesa una fase estacionaria de distinta naturaleza. Las diferentes velocidades con que se trasladan los integrantes de la agregación, hace que éstos se vayan separando, tras lo cual, se detectan, se aíslan y se estudian.

    Existen varios tipos de cromatografía, pero las más comunes son la cromatografía de capa delgada, la de columna, la de líquidos y la de gases.

    Las dos primeras se emplean para determinar componentes de mezclas no demasiado complejas.

    La cromatografía de líquidos puede efectuarse de distintas formas. En la cromatografía de fase inversa, la fase móvil es un líquido polar que transporta la muestra por una fase estacionaria de polaridad menos acusada, mientras que en la de fase normal, las polaridades son las contrarias a las anteriores; en la de intercambio iónico, un líquido polar lleva la muestra por una fase estacionaria sólida, etc.

    En la cromatografía de gases la muestra se halla en forma de vapor. Hay dos tipos: en los que la fase estacionaria es un sólido, cromatografía gas- sólido (GSC), o un líquido, cromatografía gas-líquido (GLC).