Alotropía

    Propiedad de algunos elementos químicos de cristalizar en sistemas diferentes (cúbico o regular, tetragonal, rómbico u ortorrómbico, monoclínico u oblicuo, triclínico o anórtico, hexagonal y trigonal o romboédrico).

    Este es un fenómeno muy común, siendo algunos de los ejemplos más importantes, los siguientes:

    Carbono. Además de la variedad amorfa (carbones), existen dos variedades alotrópicas: el grafito y el diamante.

    El primero de ellos se configura uniéndose cada átomo de carbono a otros tres, formándose así unos anillos hexagonales, situados en planos paralelos que se hallan a una determinada distancia. El grafito es blando, muy exfoliable y buen conductor de la electricidad, por la presencia en él de electrones libres.

    Por su parte, en el diamante, cada átomo de carbono está unido a otros cuatro situados en los vértices de un tetraedro o en los de un cubo, de forma alternada, de manera que la estructura se puede considerar como un todo compacto. Ello explica que el diamante sea el cuerpo natural de dureza más elevada. Al no poseer electrones libres, no es conductor de la electricidad.

    Azufre. Posee dos variedades alotrópicas sólidas, el azufre alfa Sa y el azufre beta, Sb, que cristalizan, respectivamente, en los sistemas rómbico y monoclínico y tres líquidas, el azufre lambda, , el pi, , y el mu, .

    El azufre rómbico experimenta una transformación de fase, entre 95 y 112 ºC al pasar a la forma monoclínica. A esta temperatura el azufre monoclínico es transparente pero al enfriarse hasta temperatura ambiente revierte a la variedad rómbica y se vuelve opaco.

    Respecto a las variedades líquidas, todas son transformables entre sí y se originan al romperse las cadenas de átomos de azufre y formarse a partir de ellas otras de estructura diferente.

    Fósforo. Sus variedades alotrópicas más notables son el fósforo blanco, el rojo, el marrón y el negro.

    El fósforo blanco se oxida lentamente, emitiendo un resplandor que se llama fosforescencia y arde a bajas temperaturas. Su contacto con la piel origina quemaduras muy dolorosas. Se estructura en unidades de cuatro átomos, P4, según un tetraedro, que pueden disociarse en unidades biatómicas, P2, dando lugar al fósforo marrón.

    La variedad roja se logra calentando la blanca obteniendo un polímero lineal de fósforo. Por su parte, el fósforo negro se obtiene por calefacción de la variedad blanca o la roja bajo elevadas presiones. Está estructurado en capas, al igual que el grafito, aunque, a diferencia de éste, dichas capas, en lugar de ser planas, son onduladas.