Agujero de ozono

    Agujero en la capa de ozono vista desde el espacio.

    Disminución de la concentración de ozono sobre la Antártida detectada en el año 1985, fenómeno que tiene una especial incidencia entre los meses de septiembre y diciembre, durante la denominada primavera antártica. Desde entonces la desaparición del ozono en dicho lugar se ha vuelto cada vez más acusada, al mismo tiempo que una disminución semejante, si bien de menores proporciones, ha sido encontrada también sobre el polo norte. El fenómeno reviste una notable gravedad, puesto que el ozono es responsable de filtrar la radiación ultravioleta procedente del Sol, radiación que si alcanzara en su totalidad la superficie terrestre, ocasionaría graves daños a las formas de vida que en ella habitan. Se estima, por ejemplo, que un adelgazamiento de un 10% de la ozonosfera podría conllevar un incremento de un 25% en el número de afectados por cáncer de piel.

    El fenómeno es conocido popularmente como "agujero de ozono", si bien debe señalarse que tal denominación resulta equívoca. Lo que sucede en realidad no es la desaparición total del ozono sobre la Antártida, dando lugar a un "agujero", sino tan sólo un debilitamiento de la ozonosfera en este lugar.

    Tal debilitamiento es consecuencia de la contaminación atmosférica. Los óxidos de nitrógeno y algunos hidrocarburos halogenados, o CFC, son los principales agentes contaminantes a los que se culpa de la desaparición del ozono.

    Los óxidos de nitrógeno, o NOx, generados durante el consumo de combustibles fósiles y como consecuencia del uso de abonos nitrogenados, actúan como catalizadores en la reacción de descomposición del ozono en oxígeno. Es decir, los óxidos de nitrógeno ayudan a que esta reacción tenga lugar, sin que ellos se vean alterados en el proceso. Por su parte, los CFC se hallan presentes en los aerosoles y sistemas de refrigeración. Entre ellos se encuentran el tricloromonofluormetano y el diclorofluormetano. El cloro que contienen actúa, de modo similar a los óxidos de nitrógeno, como catalizador en la reacción de destrucción del ozono.

    El uso abusivo de ciertos gases en los aerosoles emite gases perjudiciales para la capa de ozono.

    Aún existen sin embargo muchas preguntas sin respuesta referentes al agujero de ozono. Este gas se genera por la incidencia de los rayos solares sobre la atmósfera. Dado que en los polos los rayos del Sol llegan tan inclinados que son casi tangentes a la atmósfera, resulta lógico que allí exista menos ozono que sobre el resto del planeta. Sin embargo, ¿por qué el agujero es mayor sobre el polo sur, si en este hemisferio el uso de agentes contaminantes es menor que en el hemisferio norte? Tampoco se encuentra clara la medida en que los CFC son responsables del fenómeno, sobre todo si se tiene en cuenta que su peso dificulta que asciendan hasta las capas altas de la estratosfera, donde se ubica el ozono.

    La disminución de la capa de ozono es más perceptible en las regiones polares porque los componentes atmosféricos que ayudan a mantener el ozono no son efectivos a bajas temperaturas.