Sulfatos

    Minerales que incluyen en su composición el anión (SO4)2-. Se forman por combinación de ácido sulfúrico con un radical metálico u orgánico. Se dividen en dos clases: los sulfatos anhidros y los básicos o hidratados, entre las cuales abarcan más de 130 especies diferentes.

    El sulfato de calcio es uno de los más habituales en la naturaleza. Cuando aparece puro es conocido como anhidrita, pero lo más frecuente es que se dé combinado con dos moléculas de agua, recibiendo, en ese caso, el nombre de yeso o alabastro, cuando éste se presenta en grandes masas compactas de fractura granulosa. El yeso posee aplicación en el ámbito de la construcción.

    El sulfato de bario, también conocido como baritina, es otro de los sulfatos más importantes. Cuando se obtiene de modo sintético, a partir de una sal soluble de bario y ácido sulfúrico, recibe el nombre de blanco fijo. Se utiliza en la fabricación de pigmentos, en combinación con sulfato de plomo, puesto que su color blanco no se ennegrece en contacto con el aire.

    El sulfato de cobre es la sal más importante de este metal, también conocida como vitriolo azul. Se emplea, entre otros usos, en análisis químicos, en la fabricación de tintes, para el curtido de pieles, como insecticida, como desinfectante y en la fabricación de baterías eléctricas.