Maremoto

    Zona afectada por el tsunami que, en 2004, arrasó las costas del sur de Asia.

    Agitación violenta del agua del océano a consecuencia de un terremoto o corrimiento de tierra producido en el fondo marino. Ambos fenómenos causan una pulsación que se propaga de forma concéntrica por el agua y que se manifiesta en la superficie como una ola de grandes dimensiones, conocida como tsunami u ola mareal.

    Imagen de satélite de los destrozos de un tsunami.

    A pesar de la enorme velocidad (hasta 880 km/h) y gran altura (en torno a los 15 m) que un tsunami puede alcanzar cuando recorre aguas profundas, sus efectos más catastróficos se producen cuando llega a las costas. A medida que el tsunami alcanza la plataforma continental y se encuentra con aguas menos profundas, la parte más baja del mismo se ve frenada por la fricción con el fondo. A modo de reacción, la cresta se eleva hasta llegara a convertirse en una “pared de agua” que puede alcanzar los 50 m, lo que junto a su velocidad (hasta 100 km/h) le permite arrasar todo aquello que encuentra a su paso. La llegada de un tsunami a la costa puede predecirse a simple vista por el descenso repentino que el nivel del agua experimenta previamente a la aparición de la enorme ola.

    La ciudad indonesia de Banda Aceh fue devastada en 2004 por un terremoto submarino.

    Gran parte de los maremotos tienen su origen en el llamado Cinturón de Fuego del Pacífico. No es de extrañar, por tanto, que el archipiélago de Hawaii, situado en el centro del mismo, se haya visto atacado a lo largo de su historia por numerosos tsunamis. Entre los maremotos conocidos destacan el que en 1746 destruyó el puerto de El Callao, en el Perú, o el que en el año 2004 causó cientos de miles de muertos y desaparecidos en las costas del océano Índico.

    Imagen de las olas causadas por el tsunami de diciembre de 2004 que alcanzaron las costas de Sri Lanka. Aunque las olas no fueron mucho más grandes que las de fenómenos marítimos normales, su movimiento (directo en vez de envolvente) y su velocidad causaron cuantiosos daños humanos y materiales.