Araucaria

    Las araucarias son árboles pertenecientes a la familia de las araucariáceas, integrada en la clase de las coníferas, originarios de Sudamérica y Oceanía, y que se han difundido en otros ámbitos como plantas ornamentales.

    Son árboles de gran porte, que pueden llegar los cincuenta metros de altura (las especies transferidas desde sus lugares de origen a Europa suelen ser de tamaño notablemente inferior), generalmente desprovistos de ramaje hasta una cierta altura del tronco, y con singular distribución cupuliforme de la copa, en ocasiones con estructura de cúpula invertida. Sus ramas están cubiertas a lo largo de toda su extensión por hojas cortas, triangulares y puntiagudas. Las piñas o estróbilos son erectos y globulares y se caracterizan por estar cubiertos con múltiples escamas punzantes.

    Entre las principales especies pertenecientes a este género se cuentan la araucaria común (Araucaria excelsa) de hoja clara y originaria de la isla australiana de Norfolk, y, la más difundida, la Araucaria araucana, a la que se conoce como pino de Chile, aunque también se le dan otras denominaciones, como pino del Brasil o del Paraná.

    Se desarrolla en suelos ricos en nutrientes y en zonas de clima húmedo, ya que es muy sensible a la sequedad del aire. Su área de distribución comprende Chile, el sudoeste de la Argentina y otras zonas del Cono Sur, y, como especie cultivada, las islas británicas y el sur de Europa.

    Aunque la madera de algunas especies de araucarias se emplea en ebanistería, su explotación no se suele plantear a gran escala, ya que se trata de árboles de crecimiento lento. Son más utilizadas como plantas ornamentales, y es frecuente la obtención de subespecies híbridas de formas peculiares.