Civilización de Harappa

    Ruinas de Mohenjo-Daro, una de las principales ciudades de la civilización de Harappa.

    Civilización que se desarrolló en los márgenes del río Indo, en las actuales India y Pakistán, entre el 2200 y 1700 a.C. Debido a su ubicación también se la conoce como civilización del Indo.

    A pesar de ser una de las primeras civilizaciones de la historia de la humanidad, es relativamente poco conocida. Poseían una escritura de carácter pictográfico que todavía no ha sido descifrada, lo que ha provocado que, a diferencia de lo que ocurre con las civilizaciones del Creciente fértil, los investigadores no hayan podido detallar su historia o conocer a fondo su estructura económica y social.

    Las fuentes arqueológicas, sin embargo, han dado buena muestra de su importancia. La civilización del Indo se caracterizó por la existencia de numerosas grandes ciudades (Harappa, MohenjoDaro, etc.), todas diseñadas siguiendo un modelo similar: edificios de ladrillo o adobe protegidos por murallas para rechazar a los invasores. Este diseño uniforme de las ciudades es indicativo de la existencia de un estado u organización similar, algo que es confirmado por las importantes obras de canalización de aguas urbanas, un tipo de ingeniería que requiere de un poder que organice y coordine los trabajos.

    La presencia de este poder centralizado, la existencia de ciudades o de la escritura son suficientes para calificar a estas sociedades de civilización. Sobre todo, si se tiene en cuenta la influencia que tuvo en toda la región: desde los asentamientos neolíticos del Indo, la cultura harappense se extendió por un amplio territorio que abarcó desde la frontera irano-pakistaní (asentamiento de SutkagenDor) hasta las cuencas fluviales indias del Ganges (ciudad de Alamgirpur) y el Narbada (Bhagatrav).

    La civilización del Indo desapareció debido, probablemente, a la existencia de una fase de decadencia que facilitó las invasiones de pueblos extranjeros. A partir del 1700 a.C., diversas tribus arias procedentes de Irán penetraron de forma violenta en el territorio y se hicieron con el poder en la región. Se inició así una etapa conocida como védica y caracterizada por la desaparición de la cultura harappense y la imposición de las costumbres de los invasores.