Técnicas de escultura

Negro de Sudán, escultura en azabache y alabastro de Charles Cordier.

La escultura es un arte plástico tridimensional, caracterizado por dotar a sus obras de volumen, movimiento y equilibrio. Para ello, se sirve de una serie de técnicas que vienen dadas inicialmente por el material utilizado, ya sea piedra, madera, metal, cera u otros.

Por otro lado, dependen del proceso que se va a seguir: o bien ir retirando partes de ese material hasta alcanzar la forma final de la escultura, como ocurre cuando se talla un trozo de madera, o bien ir dando forma al material y añadiendo más cantidad de éste cuando sea necesario, como es el caso del modelado con arcilla. Las técnicas escultóricas se dividen por tanto en dos tipos, las de sustracción de materia y las de añadido de materia.

Técnicas escultóricas de sustracción de materia

Para aplicar este tipo de técnicas, se parte de un bloque de material del cual se van eliminando partes hasta dotarlo de la forma deseada. Los materiales empleados suelen ser principalmente diferentes tipos de roca y de madera.

La mano, fundición de Fernando Botero.

Las herramientas empleadas para sustraer materia suelen ser instrumentos metálicos punzantes, martillos y brocas. En la actualidad son utilizadas herramientas accionadas por aire comprimido. Cuando el material empleado es lo suficientemente blando, como la arcilla, pueden bastar las manos para trabajarlo. Entre las técnicas de sustracción de materia se encuentran el esculpido, con el que se labran materiales duros como las rocas y el tallado empleado para dar forma a materiales más blandos, como la madera o el marfil.

Técnicas escultóricas de añadido de materia

En este tipo de técnicas, se parte de un bloque de material al que se da forma, añadiéndole nuevas cantidades cuando es necesario, hasta llegar a la forma deseada. Generalmente se emplean materiales blandos a los que se da forma con facilidad, incluso con las manos, como ocurre en el modelado. Otro subtipo es el de la fundición, aplicado sobre todo a metales, mediante la cual el material se calienta hasta su temperatura de fusión, volviéndose líquido. A continuación se vierte en el interior de un molde elaborado previamente, donde cobra forma.

Elogio al horizonte , escultura en hormigón de Eduardo Chillida.

Técnicas escultóricas de ensamblaje y soldadura

Las piezas escultóricas realizadas mediante los procedimientos de ensamblaje y soldadura se componen de varias partes, elaboradas independientemente, y que luego son unidas. Los métodos de unión pueden ser pernos, remaches, o bien la soldadura. Las piezas soldadas o ensambladas se diferencian de las producidas por otros medios, como el esculpido, el tallado o el modelado, en que en estos casos son fabricadas a partir de una masa homogénea de material, mientras que el ensamblaje y la soldadura exigen al menos dos piezas.

Otras técnicas escultóricas

La incorporación de técnicas propias de la construcción, junto con los avances técnicos que han propiciado el descubrimiento de nuevos materiales, han ampliado las posibilidades creativas de la escultura. Algunos de estos nuevos materiales que han alcanzado gran éxito en su aplicación al ámbito de la escultura son el hormigón y el plástico.

Los materiales empleados en la escultura, y en especial en la escultura moderna, son innumerables. Pueden utilizarse desde materiales permanentes, como el ámbar, el jade, las conchas o los cantos rodados, hasta materiales efímeros, como el hielo y la nieve. También se hace uso de materiales fruto de una elaboración previa, que puede ser sencilla, como en el caso del papel maché o el ladrillo, o más compleja, como ocurre con los tubos fluorescentes.