Figura musical

    Las figuras musicales son la representación gráfica de las notas, o mejor dicho, de la duración de los sonidos que representan. Las pausas, se representan mediante los silencios.

    Partes de la corchea.

    Las figuras musicales constan de tres elementos, la plica, la cabeza y el corchete. Cuando se transcriben las notas al pentagrama se deben tener en cuenta ciertas normas de ortografía musical. Las notas que se sitúan por encima de la tercera línea llevan la plica hacia abajo, y las que se sitúan por debajo la llevan hacia arriba. La nota que se sitúa en la tercera línea puede llevarla hacia arriba o hacia abajo.

    Cuando aparecen varias figuras con corchete seguidas, se unen en grupos uniendo sus corchetes. En un grupo de notas que unen sus corchetes puede hacerse una excepción si se tiene en cuenta el registro general de las notas. Además, si la plica está hacia arriba, la cabeza queda a su izquierda, y si la plica está hacia abajo a su derecha. El corchete, en cualquier caso, siempre se traza a la derecha de la plica y la ligadura uniendo las cabezas de las notas, no de las plicas. 

    Es importante tener en cuenta que las figuras no se corresponden con las notas sino con su duración. La situación de la figura con respecto a la clave (y la línea del pentagrama) da la nota de la que se trata: do, re, mi, etc.; la figura, ya sea blanca, negra, corchea, etc., dará su duración.

    Figuras y silencios de la notación musical y su duración respectiva

    Tomando como base la figura negra, a la que se asigna la duración de un tiempo, la relación de equivalencia entre las figuras, sus correspondientes silencios y su duración puede observarse en la figura siguiente. Así, según los valores de las notas, se tienen otras equivalencias.

    Existen otras notas de diferente duración, como la cuadrada (su duración es el doble que la redonda), garrapatea (la mitad de una semifusa) y semigarrapatea (la mitad de una garrapatea), que se encuentran claramente en desuso.

    Formas de prolongar la duración de una nota.

    La prolongación del valor de una nota se puede realizar mediante tres elementos. La ligadura permite unir la duración de dos figuras de la misma altura y consiste en una línea curva que une las cabezas de una o varias notas. El puntillo es un pequeño punto que se coloca a la derecha de una figura y prolonga su duración la mitad de su valor. Equivale a ligar la nota con otra de la mitad de valor. Un segundo puntillo aumenta la duración de la figura la mitad de la que añade el puntillo. Por su parte, el calderón se representa por un pequeño arco superpuesto a un punto que se coloca encima de la figura y produce una suspensión momentánea del movimiento cuya duración es discrecional.