Modelado (escultura)

    Ejército de Terracota , conjunto de más de seis mil figuras modeladas en arcilla.

    Tipo de técnica escultórica de añadido de materia que emplea materiales blandos, como la arcilla y el yeso, que pueden ser trabajados con las manos, añadiendo nuevas cantidades de material, hasta conseguirla forma deseada.

    L a arcilla. Es un material sencillo de conseguir y que una vez mezclado con agua posee gran maleabilidad. Precisamente esta cualidad dificulta la realización de esculturas de gran tamaño de arcilla, dado que su propio peso las hace doblarse. Para evitarlo se emplea una especie de esqueleto interno, denominado alma, que las dota de consistencia. La arcilla puede trabajarse directamente, o bien con la ayuda de un torno. Las piezas se dejan secar al aire libre hasta que pierden la mayor parte de la humedad y luego se cuecen en un horno, a temperaturas entre los 700 y 1.400 °C, para que cobren dureza. La arcilla fue muy utilizada durante la prehistoria para la elaboración de estatuillas, así como por los egipcios, los etruscos y en la época mesopotámica. Su uso decayó con el auge de la escultura en mármol en el periodo clásico. Entre las piezas elaboradas con arcilla destaca el Ejército de Terracota, fabricado por orden del emperador chino Qin Shi Huangdi (221-210 a.C), y compuesto por más de seis mil figuras.

    La cera. Para poder trabajarla es necesario fundirla antes. Después, cuando comienza a enfriarse, se convierte en un material muy flexible y fácil de modelar. Al igual que ocurre con la arcilla, su maleabilidad obliga al uso de esqueletos internos o almas, realizadas habitualmente con alambre de cobre. El uso de la cera en la escultura se limita sobre todo a la elaboración de modelos para futuras obras, o bien para la fabricación de moldes destinados a la fundición.

    El yeso. Una vez mezclado con agua, se trata de un material muy blando. Es muy empleado para la realización tanto de modelos como de moldes pero además cuenta con valor propio como material escultórico.