Movimiento de cámara (cinematografía)

    Técnica cinematográfica consistente en el desplazamiento de la cámara o el acercamiento o alejamiento de la imagen.

    Además de los diferentes tipos de planos posibles, el cine cuenta con otra importante herramienta expresiva. Los primeros realizadores cinematográficos pronto descubrieron las grandes posibilidades que ofrecían los movimientos de cámara. El desplazamiento lateral de la imagen, el acercamiento y el alejamiento, favorecen la sensación del espectador de hallarse “dentro” de la historia. Combinando diversos tipos de plano y movimientos de cámara, los puntos de vista cambian para enfatizar unas impresiones u otras y las escenas pueden ser mostradas así de una forma más compleja y completa.

    Cuando la cámara se desplaza, girando alrededor de un eje en vertical, diagonal u horizontal, siendo esto último lo más común, se habla de panorámica. Las panorámicas pueden emplearse, por ejemplo, para mostrar un decorado cuyas dimensiones exceden las del cuadro de la imagen o para acompañar a un personaje en su desplazamiento. Cuando este movimiento de cámara se realiza de forma tan rápida que la imagen queda emborronada, pasa a conocerse como barrido.

    La cámara también puede acercarse o alejarse de los personajes, y seguirlos a lo largo de un movimiento. En estos casos, la cámara puede ubicarse en unos raíles sobre los que se desplaza de forma suave y uniforme. Este movimiento se denomina travelling. Una variante de éste es el zoom o travelling óptico. En este caso la cámara permanece fija mientras que, gracias a un cambio del objetivo, varían las dimensiones de la imagen. El efecto que produce el zoom es distinto al de un travelling, por lo que se puede considerar como menos natural y ha de escogerse bien el momento para realizarlo.

    En relación con los movimientos de cámara, es pertinente la mención de la steady cam, cuyo uso se ha popularizado desde finales del siglo XX, precisamente por la libertad de movimientos que permite. Consiste en una cámara de filmación montada sobre un soporte especial que puede ser transportado por una persona. Dicho soporte posee además la particularidad de atenuar los movimientos. De este modo, si el operador de la cámara sube, por ejemplo, unas escaleras, la imagen recogida no muestra saltos ni vibraciones, sino que, al contrario, resulta fluida.

    El uso de la cámara en mano, cargada directamente por un operador es otro modo de permitir la libertad de movimientos durante la filmación. En este caso la imagen sí sufre vibraciones, lo que contribuye a crear una sensación de realismo, similar a la de los reportajes periodísticos de televisión.