Película fotográfica

    Carrete de fotografía en el que se distingue el principio de la película.

    La fotografía consiste en la captación de una imagen que, gracias a la luz que penetra en una cámara oscura, queda fijada en una superficie sensible. Esa superficie es la película fotográfica, compuesta por la combinación de dos elementos: un soporte físico y una fina capa de material fotosensible.

    En los inicios de la fotografía se emplearon como soportes el vidrio y el poliéster. Hoy en día el material más utilizado con esta finalidad es el acetato transparente de celulosa, el cual se presenta en forma de una fina lámina, enrollada e introducida en un carrete.

    En cuanto a la sustancia fotosensible, ésta se compone de un haluro de plata. Este compuesto químico posee la particularidad de que, cuando es expuesto a la luz, se transforma, captando las imágenes que son proyectadas sobre él. Esta primera imagen recibe el nombre de latente, y más tarde, gracias a un proceso de revelado, dará lugar a las fotografías finales. Los haluros de plata se aplican sobre el soporte en forma de una suspensión; es decir, los diminutos cristales que componen los haluros se hallan suspendidos en una fina capa de gelatina.

    Existen dos tipos básicos de películas: en blanco y negro, y en color. Las películas en color pueden captar todos los colores, además del blanco, el negro y las diversas variedades de gris. Cuentan con una serie de tres capas de emulsión, sensibles respectivamente a los colores azul, verde y rojo. Las imágenes impresionadas por cada una de las capas, se combinan después en el revelado, con lo que se obtienen imágenes con toda la gama de colores.

    Se pueden distinguir además las películas por su formato, velocidad o grano. Se entiende por formato la anchura de la película, que se mide en milímetros. Los formatos más habituales son 16 y 35 mm.

    Otro aspecto según el cual pueden clasificarse las distintas películas es su velocidad. La velocidad de una película se define como el grado de sensibilidad a la luz de su emulsión de haluros. Sirve para indicar cuánto tiempo es necesario exponer una película a la luz para que pueda captar una imagen. Una película lenta requerirá un tiempo de exposición largo, mientras que a una rápida le bastarán exposiciones más breves.

    El tamaño de grano de la película hace referencia a la densidad de cristales fotosensibles con que cuenta su emulsión. Una alta densidad de cristales da lugar a películas de grano fino, y permite una mejor captación de los detalles.

    Los avances tecnológicos han producido una revolución en el concepto de película fotográfica. Las modernas cámaras digitales ya no cuentan con película, sino que registran las imágenes por medios electrónicos. Las imágenes pueden ser posteriormente transferidas a una computadora para ser almacenadas o manipuladas, o bien ser reproducidas mediante una impresora.