Cuasicristal

    Los cuasicristales, a los que también se denomina cristales cuasiperiódicos, presentan una ordenación próxima a la de los sólidos cristalinos, aunque dentro de pautas de distribución que no se ajustan a los siete sistemas cristalográficos, como la decagonal o la icosaédrica. Este tipo de materiales combina estas ordenaciones “anómalas” con otras sí incluidas en las clasificaciones cristalográficas convencionales, por lo que su estructura cristalina no se puede establecer a partir de la repetición de celdillas unitarias.

    Se trata de sólidos de descubrimiento relativamente reciente, ya que los primeros se analizaron desde el punto de vista de su ordenación molecular en 1984. Desde entonces, se obtuvieron materiales basados en la distribución cristalina no periódica en aleaciones de aluminio con otros metales como el hierro, el níquel o el cobalto. Sus estructuras reticulares parecen presentar una mayor rigidez y resistencia que las redes cristalinas, por lo que son sólidos de gran dureza, que pueden emplearse en la fabricación de instrumental de alta resistencia. Se distinguen de los metales que los constituyen por el hecho de ser malos conductores electrotérmicos y, a este respecto, se ha especulado con la posibilidad de que puedan incorporarse como materias de aplicación en la tecnología de los semiconductores.