Metales de transición interna

    Son los elementos integrados en las dos filas que se disponen en la parte inferior de la tabla periódica, constituidas, respectivamente, por el lantano y la serie de elementos que lo suceden en número atómico hasta el de Z = 71, el lutecio, y por el actinio y la secuencia que lo sigue en número atómico hasta el de Z = 103, el laurencio.

    A los lantánidos se les conoce como tierras raras, dado que en primera instancia se pensó que eran muy poco abundantes en la naturaleza, si bien más tarde se comprobó que el lantano, el cerio y el neodimio son más abundantes que, por ejemplo, el plomo. En ocasiones, por su afinidad química, se incluyen también entre las tierras raras el escandio y el itrio. Tienen diferentes aplicaciones en industrias como la del vidrio, la óptica, la del alumbrado y como catalizadores en el craqueo de petróleo.

    De los actínidos, sólo cuatro existen en estado natural: el actinio, el torio, el protactinio y el uranio. Los restantes, del neptunio al laurencio, que junto con los de la última serie de transición iniciada en el rutherfordio, forman los llamados elementos transuránidos o sintéticos, los cuales se obtienen artificialmente por bombardeo de otros átomos con partículas de alta energía. Los actínidos más importantes son el uranio y el plutonio, muy empleados en procesos de fisión nuclear.