Borrasca

Las borrascas son zonas de la atmósfera caracterizadas por sus bajas presiones. Se conocen también como dominios de bajas presiones. Los vientos que generan giran en el sentido contrario a las agujas del reloj en el hemisferio norte y en el sentido horario en el sur. Habitualmente se desplazan de oeste a este, o bien de oeste a nordeste, y son fuente de precipitaciones. En los mapas meteorológicos se representan mediante una B.

Formación de una borrasca

Para que se produzca una borrasca ha de existir una divergencia de aire a gran altura. Es decir, el aire debe desplazarse desde una zona dada de la troposfera. Si al mismo tiempo no existe en un nivel más bajo de esa zona una convergencia de aire −un aporte que reemplace al inicialmente desplazado−, se producirá un vacío y, por tanto, un descenso de la presión atmosférica.

En las regiones no tropicales del hemisferio norte, este fenómeno tiene lugar a lo largo de los frentes polares, en el borde de las masas de aire frío de origen polar. Al mismo tiempo que desciende la presión en el seno de la borrasca, el viento empieza a girar alrededor de ella, y el frente, que hasta entonces había permanecido estático, comienza su desplazamiento.

A partir de este instante se pueden diferenciar varias zonas en él. Al oeste del seno de la borrasca, el frente se desplaza hacia el sudeste; esta zona del mismo es denominada ahora frente frío. Por otro lado, parte del frente situada al este de la borrasca empieza a moverse hacia el norte, siendo denominada frente cálido. Todo el conjunto se desplaza hacia el este o el nordeste a velocidades entre los 40 y los 55 km/h.

Dado que el frente frío suele poseer una velocidad algo mayor que la del cálido, tiende a acercarse a éste y el ángulo que forman los dos disminuye. La zona situada entre ambos frentes se conoce como sector cálido.

A medida que el frente frío continúa aproximándose al cálido, el aire templado de los niveles más bajos de la atmósfera es obligado a ascender, lo que compensa el fenómeno de divergencia que ocasionó inicialmente todo el fenómeno. Así, la presión asciende y la borrasca comienza a perder fuerza. El proceso por el que la presión en el núcleo de la borrasca aumenta, restableciéndose las condiciones normales, es conocido como debilitamiento.

Las borrascas son motivo de nubosidad, viento y precipitaciones. La distribución de estos meteoros se halla en función de la estructura que poseen los dominios de bajas presiones. Al noroeste del centro de la borrasca es donde se encuentra el aire más frío; abundan ahí los vientos fuertes. Al oeste del centro se producen lluvias. Al sudoeste hay vientos plácidos. Al sur hay chaparrones y pequeñas tormentas. La zona situada al sudeste suele estar libre de nubes. Tanto al nordeste como al norte los cielos suelen estar muy nubosos y abundan las precipitaciones, que son fuertes y persistentes.