El Niño

    Cada cierto número de años tiene lugar una combinación de condiciones, tanto en la atmósfera como en las aguas del océano Pacífico, que conduce a un fenómeno climático denominado El Niño. Los efectos de este fenómeno se manifiestan con mayor intensidad en las costas occidentales de Sudamérica, en particular en las del Perú y el Ecuador, si bien afectan a amplias zonas del planeta.

    Los años en que se produce El Niño hay lluvias torrenciales en zonas desérticas peruanas, inundaciones en regiones habitualmente áridas y sequías en Australia y Brasil, además de un invierno muy intenso en los Estados Unidos, entre otras situaciones anómalas. Los efectos se prolongan entre 12 y 16 meses.

    Sobre el océano Pacífico soplan los vientos alisios, en dirección este-oeste. Estos vientos arrastran el agua cálida de la superficie del océano, empujándola hacia las costas de Asia y Oceanía. El espacio libre que deja el agua en la superficie permite el afloramiento de una corriente fría, que hasta entonces circulaba por las profundidades. El afloramiento de agua fría tiene lugar en las costas del Perú y el Ecuador y resulta beneficioso para la economía de estos países, ya que favorece la pesca.

    Sin embargo, cada varios años, de dos a siete, se produce un debilitamiento de los alisios, los cuales no pueden entonces arrastrar la capa cálida superficial del océano. En consecuencia, la corriente fría no llega a aflorar. El agua en la costa occidental sudamericana se calienta y aumenta la evaporación. Este vapor, al condensarse, provoca fuertes lluvias e inundaciones.

    Al mismo tiempo, en las costas de Asia y Oceanía donde deberían llegar las aguas cálidas empujadas por los alisios escasean las lluvias y se sufren sequías. El nombre del fenómeno, El Niño, se debe a las fechas en que tiene lugar, en diciembre y enero, en las cercanías de la Natividad del Niño Jesús.

    Un método para prever la llegada de El Niño es la medida del calentamiento del Pacífico. Cuando el fenómeno ocurre de modo moderado, con efectos locales, sus aguas experimentan un calentamiento de 2 o 3 °C, mientras que cuando se da con intensidad este calentamiento puede alcanzar los 10 °C.