Escala de Richter

    Propuesta en 1935 por el estadounidense Charles Richter, la escala que lleva su nombre clasifica los movimientos sísmicos en grados no de intensidad, como hace la escala de Mercalli, sino de magnitud. Se basa en la energía liberada por las rocas cuando se rompen y desplazan durante un terremoto; en otras palabras, en la medición de las ondas sísmicas. Para calcular la magnitud de un sismo se divide la amplitud de las ondas sísmicas por su periodo, o espacio de tiempo entre dos ondas sucesivas.

    La escala de Richter comparada con los kilos de TNT necesarios para liberar una cantidad similar de energía y ejemplos de terremotos significativos.

    La escala de Richter es exponencial. Ello quiere decir que los sismos de cada nivel de magnitud poseen ondas de una amplitud diez veces superior a la de los de magnitud inmediatamente inferior. El valor 6, por ejemplo, se asocia a una amplitud de las ondas sísmicas que multiplica por diez la de la magnitud 5.

    Además, la de Richter es una escala abierta, sin límite superior. La máxima magnitud de un sismo registrada hasta el presente es de 9,5. Es muy posible que se hayan producido movimientos sísmicos de magnitudes mayores en el pasado, cuando todavía no se realizaban mediciones de los mismos.

    Los seres humanos perciben movimientos sísmicos de magnitud igual o superior a 2. Los de valor 4,5 en esta escala provocan daños localizados. Los de magnitud 5 liberan una energía equivalente a una pequeña bomba atómica. A medida que se asciende en la escala, los efectos van en aumento.

    La ventaja que presenta la escala de Richter con respecto a la de Mercalli es que la magnitud de un sismo no depende del lugar donde se tomen las mediciones. Un temblor de magnitud 7 puede provocar en cierto lugar efectos correspondientes a una intensidad X de Mercalli, y en otros de intensidad VII, dependiendo de la distancia al epicentro y otros factores. Además, si un sismo se da en una zona deshabitada tendrá un valor bajo en la escala de Mercalli no relacionado con la amplitud de sus efectos físicos.