Sistema cristalino

    Todos los minerales cuentan con una forma elemental, de las cuales sólo existen siete y todas ellas son paralelepípedos. Estas formas determinan los llamados siete sistemas cristalinos: cúbico, tetragonal, hexagonal, romboédrico (en realidad un subtipo de hexagonal), ortorrómbico, monoclínico y triclínico.

    Proyecciones de los siete sistemas cristalinos.

    Los átomos que componen los minerales pueden situarse en los vértices de estas formas elementales, en su centro o en el centro de sus caras. Una forma cristalina elemental repetida, prolongada en las tres dimensiones, define una red cristalina, la cual da lugar al aspecto final, macroscópico, del mineral.

    Cada sistema cristalino puede generar redes cristalinas diferentes, dependiendo del modo en que se dispongan los átomos dentro de la forma elemental. Por ejemplo, en el sistema cúbico la forma elemental es un cubo. Dentro de este cubo los átomos se sitúan de tres posibles modos, con lo que generan tres redes distintas: simple, centrada y centrada en las caras.

    Estructuras cristalinas resultantes según la disposición de los átomos.

    En la red cúbica simple, los átomos se disponen en los vértices del cubo (ocho átomos). En la cúbica centrada hay un átomo en cada vértice del cubo y uno más en su centro (nueve átomos). Finalmente, en una red cúbica centrada en las caras existe un átomo en cada uno de los vértices, además de uno en el centro de cada una de las caras del cubo (catorce átomos).

    En el sistema monoclínico, la forma elemental es un prisma oblicuo de base rectangular. En este caso, los átomos sólo se organizan en dos formas diferentes: simple y de bases centradas. En la red monoclínica simple, los átomos en los vértices del prisma (ocho átomos). En la monoclínica de bases centradas, además de en los vértices hay un átomo en el centro de la base del prisma y otro en la cara superior (diez átomos).

    En el sistema hexagonal, sin embargo, sólo hay una red posible. La forma elemental es un prisma recto de base hexagonal. Los átomos aparecen en los vértices, en el centro de la base y en el centro de la cara superior (catorce átomos). El sistema tetragonal genera dos redes diferentes; el romboédrico, sólo una; el ortorrómbico, cuatro, y el triclínico, una. En total, los siete sistemas cristalinos dan lugar a catorce redes diferentes, también conocidas como redes de Bravais, en honor al hombre que las definió en el siglo XIX, el físico francés Auguste Bravais.