Francisco Vázquez de Coronado

    Francisco Vázquez de Coronado, conquistador español nacido en 1510, probablemente en Salamanca (España), y muerto en 1554 en Nueva Galicia (México), tras descubrir lo que actualmente se conoce como Far West (Lejano Oeste), región norteamericana que engloba el Gran Cañón, las Montañas Rocosas, las grandes praderas, Kansas, Nuevo México y Arizona.

    En 1535 Vázquez de Coronado llegó a América acompañando al primer virrey de México, Antonio de Mendoza, que lo nombró gobernador de Nueva Galicia, un territorio que comprendía los actuales estados de Jalisco, Zacatecas y Aguascalientes. A través del conquistador español Alvar Núñez Cabeza de Vaca, superviviente de una expedición al sur de lo que hoy son los Estados Unidos, llegaron al virrey noticias de los pueblos indígenas que poblaban aquella región. Mendoza decidió explorar y conquistar estas nuevas tierras, y tras una primera expedición a cargo de fray Marcos de Niza, que regresó hablando de una ciudad muy rica llamada Cíbola, Mendoza encargó a Vázquez de Coronado la empresa colonizadora. Vázquez de Coronado partió en 1540 con un gran contingente de hombres y materiales. La expedición se encontró con una Cíbola pobre, donde lo único que había eran poblados indígenas cuyos habitantes, sin embargo, mencionaban ciudades prósperas. Vázquez Coronado, que se estableció en Cíbola, envió partidas para encontrarlas. Después de prolongadas marchas por desiertos y terrenos escarpados encontraron el Gran Cañón, el río Grande (río Bravo), el río Pecos, las grandes praderas, las Montañas Rocosas, el río Mississippi y la actual Kansas. Vázquez de Coronado tomó posesión del territorio, que reconoció como magnífico para la cría de ganado.

    En 1542, mientras preparaba una expedición al norte de México, Vázquez de Coronado sufrió un accidente que le paralizó durante semanas, hasta que finalmente, ante la imposibilidad de seguir explorando, resolvió regresar con su ejército. El virrey Mendoza le censuró el no haber cumplido sus órdenes de colonizar aquellos territorios, y Vázquez de Coronado, que no vio reconocidos sus esfuerzos, decidió retirarse a Nueva Galicia, donde murió en 1554.