Claudio Monteverdi

    Considerado el padre del drama lírico moderno, el compositor italiano Claudio Monteverdi (1567-1643) sentó en su Orfeo las bases de la composición operística que perduraría en Italia durante todo el siglo XVII y buena parte del XVIII.

    Monteverdi fue bautizado en la ciudad italiana de Cremona el 15 de marzo de 1567. Estudió música en su ciudad natal, y desde temprana edad destacó como autor de madrigales y obras religiosas. En 1590 se trasladó a la vecina Mantua, donde entró al servicio del duque Vincenzo Gonzaga.

    En 1599 se casó con la cantante Claudia Cattaneo, para la que comenzó a escribir nuevas composiciones en las que la expresión emocional radicaba en la voz solista. Poco a poco fue abandonando el estilo polifónico de los Madrigales a cinco voces, para adentrarse en una música más rica sinfónicamente y más compleja en la textura de las voces. En 1607, poco después de morir su esposa, compuso La fábula de Orfeo, conocida simplemente por Orfeo, algunas de cuyas escenas más dramáticas suponen la culminación de su obra creativa. Tres años después, la aparición de las Vísperas de la Santísima Virgen constituía, a su vez, la cima de su creación religiosa.

    Tras la muerte de Gonzaga, Monteverdi pasó a ocupar, en 1613, la dirección musical de la basílica de San Marcos de Venecia. En poco tiempo renovó la música que allí se interpretaba, lo que le reportó gran fama en todas las ciudades de Italia. Ordenado sacerdote en 1632, siguió componiendo música tanto religiosa como profana. En 1638 dio a la imprenta sus nuevos Madrigales guerreros y amorosos, tras lo cual, ya casi al final de su vida, volvió al mundo de la ópera. Sus últimos éxitos correspondieron a dos composiciones operísticas, El regreso de Ulises a su patria y, sobre todo, la espectacular La coronación de Popea, donde por primera vez se trataba un tema histórico con un enfoque moderno. En la ciudad veneciana murió Monteverdi el 29 de noviembre de 1643.