José Celestino Mutis

José Celestino Mutis (José Celestino Bruno Mutis y Bogio, 1732-1808), científico, botánico y religioso español, famoso por sus trabajos muy exhaustivos sobre la vegetación tropical sudamericana y por su contribución en los programas de estudio de medicina de la época.

Nacido el 6 de abril de 1732 en Cádiz (España), se sabe poco de su infancia. Estudió medicina, carrera de la que se licenció en la Universidad de Sevilla, interesándose también por la botánica y la astronomía.

En 1760 partió de Cádiz hacia América para trabajar como médico del virrey del Nuevo Reino de Granada, convirtiéndose un año después en el primer profesor en explicar la física de Newton y la teoría de Copérnico en el nuevo continente.

Estableció una estrecha relación con Linneo, convirtiéndose en un firme difusor de sus ideas y estudios, motivo por el que comenzó a describir la flora del Nuevo Mundo. A pesar de que siempre permaneció fiel a las ideas de Linneo, eso no le impidió al mismo tiempo ejercer de crítico, dadas las dificultades que encontró al intentar llevar a la práctica estrictamente su metodología. En 1767, y sin tener por ello que renunciar al estudio de las ciencias, se hizo eclesiástico, ordenándose sacerdote. Años después aplicó sus conocimientos en la minería, además de impartir clases de medicina, astronomía y matemáticas.

A los 50 años de edad organizó una expedición botánica para estudiar la flora del continente americano. Sus trabajos se centraron en la clasificación taxonómica del género Cichona, descubriendo hasta siete especies diferentes. Tras ello, el gobierno español le encomendó el estudio de la flora ecuatorial dirigiendo, durante veinticinco años, la Real Expedición Botánica. Sus estudios han sido fundamentales para comprender la gran variedad y diversidad de las plantas del continente americano.

Su esfuerzo no sólo se centró en los estudios botánicos, investigando también la anatomía humana, al utilizar técnicas de disección, y constituyéndose en firme defensor de los avances en astronomía, gracias a su decisivo papel en la construcción del Observatorio Astronómico de Santafé de Bogotá.

Mutis fue capaz de crear una auténtica escuela científica cuyos alumnos lucharon de modo decidido por la independencia, participando en la conspiración de 1794 y en la revolución de 1810.

Falleció el 11 de septiembre de 1808 en Bogotá (Virreinato de Nueva Granada).

Aportación científica

En la última década del siglo XVIII Mutis publicó sus estudios sobre el género Cichona, en los que refería la importancia curativa de la quina e intentaba dar las pautas necesarias para que los profanos pudieran conocer las distintas especies incluidas en dicho género y pudieran distinguir aquellas medicinales de las que no lo eran. Esta obra le supuso una agria polémica con otros científicos como Hipólito Ruiz o José Pavón, más inmovilistas y reacios a las novedades que aportaban las conclusiones de Mutis, quien defendió siempre las principales teorías revolucionarias de su época, como los trabajos de Newton o de Copérnico.

Investigador infatigable, su obra no fue, sin embargo, bien conocida y sólo su pasión por la investigación le permitió obtener los medios económicos necesarios para sufragar su expedición y sus estudios.

En el momento de su muerte sus trabajos estaban completamente desordenados y sus ilustraciones sin rotular, encargándose la tarea de ordenarlo a su sobrino Sinforoso, heredero de Mutis. De dicha biblioteca botánica, Humboldt llegó a afirmar que era una de las mejores que había conocido.

Obras

Su obra monumental, que lleva por título Flora de Santafé de Bogotá o de Nueva Granada, tiene un valor científico incalculable, incluyendo alrededor de 6.840 láminas de plantas, algunas de ellas todavía sin identificar. En ella fue capaz de organizar un herbario con más de 24.000 especies y era tan inmenso el material aportado que las autoridades de la época no pudieron imprimirlo, quedando depositado en el Jardín Botánico de Madrid hasta que en 1954 se inició su publicación gracias a la colaboración de los gobiernos de Colombia y España.

Otras obras fueron: Diario de Observaciones (1791), Correspondencia entre Linneo y otro naturalista y El arcano de la quina (1793), en la que se describen, por primera vez, las virtudes medicinales de esta planta.