Estrecho de Florida

    El estrecho de Florida, escenario del dramático flujo de balseros cubanos hacia los Estados Unidos, representa una de las fronteras entre el tercer y el primer mundo.

    Las aguas del estrecho de Florida separan los cayos de Florida (al sur de la península estadounidense homónima) de la isla de Cuba, poniendo en comunicación el golfo de México con el océano Atlántico. Al este se encuentran las islas Bahamas. El estrecho cuenta con una longitud de unos 486 kilómetros, y una anchura de entre ochenta y 240. Su profundidad máxima es de 868 metros.

    El estrecho de Florida marca el comienzo de la corriente oceánica del Golfo (Gulf Stream), que abandona el golfo de México con dirección hacia el este del Atlántico. Sus aguas están pobladas por numerosas especies marinas. Son particularmente abundantes los tiburones, que suelen acercarse a las costas.

    El principal núcleo urbano del litoral del estrecho es la capital cubana La Habana. Al norte, en suelo estadounidense, hay que destacar la localidad de Key West o Cayo Hueso (en el cayo homónimo). Más hacia el nordeste, ya en la península de Florida, se ubica Miami. El explorador español Juan Ponce de León fue en 1513 el primer europeo en atravesar el estrecho de Florida.