Estrecho de Magallanes

    Tierra del fuego - Estrecho de Magallanes

    El estrecho de Magallanes representó durante siglos, antes de la apertura del canal de Panamá, el paso más seguro entre los océanos Atlántico y Pacífico.

    El estrecho de Magallanes separa la parte continental más meridional de Sudamérica de la isla Grande de Tierra del Fuego, poniendo en contacto las aguas del océano Atlántico (al este) con las del Pacífico (al oeste). Perteneciente en su integridad a Chile, en su litoral se levantan la ciudad de Punta Arenas (capital de la región de Magallanes y la Antártica chilena) y el pueblo de Porvenir. La parte más occidental del estrecho, salpicada de numerosas islas (pertenecientes al archipiélago de la Reina Adelaida), está prácticamente deshabitada. El oeste es también la zona más abrupta y la más boscosa. La actividad ganadera, varias instalaciones petroleras y el complejo petroquímico de Cabo Negro representan la base de la economía local.

    El estrecho fue descubierto en 1520 por el navegante portugués al servicio de la corona española Fernando de Magallanes, en el transcurso de la primera circunnavegación marítima del planeta. Conocido en un principio con el nombre de estrecho de Todos los Santos, tomó su actual denominación por decisión de la corona española (como homenaje a Magallanes, muerto en tierras filipinas antes del regreso de su expedición a Europa). El estrecho representaba un paso mucho más seguro entre las aguas del Atlántico y el Pacífico que el ofrecido por el más meridional cabo de Hornos, menos abrigado y más expuesto a las inclemencias climáticas. No obstante, su estrechez se había convertido ya en el siglo XIX en un obstáculo para la navegación de grandes buques. Chile tomó posesión del estrecho en 1843.