África austral

Mapa del África austral.

La meseta sudafricana se levanta en el extremo sur del continente. El desierto del Kalahari la divide en dos partes: la noroccidental y la sudoriental. La primera de ellas está separada del litoral atlántico por una estrecha franja litoral, que al sur conforma el desierto de Namibia. La segunda, de menor extensión, se precipita de manera abrupta hacia el litoral del Índico. Dentro de esta región natural se incluye no sólo a la república de Sudáfrica, sino también a Lesotho, Suazilandia, Botswana, Namibia, Angola, Zimbabwe y Zambia.

Los montes Drakensberg se extienden al este de la república de Sudáfrica, llegando a la frontera de este país con Lesotho. En esta cordillera abundan las formaciones de basalto, depositadas sobre capas de arenisca. El pico más alto del Drakensberg es el Thabana Ntlenyana, con 3.482 m.

En esta formación montañosa tiene su nacimiento una de las ramas del río Orange, que surca la zona sudoriental de la meseta antes de marcar los límites meridionales del desierto del desierto del Kalahari y desembocar en aguas atlánticas. El Kalahari, comprendido entre las cuencas del Orange y el Zambeze, es una de las extensiones desérticas más secas del mundo.

La meseta sudafricana está conectada con el valle del Rift a través del curso inferior del Zambeze. Otro río importante de la región es el Limpopo, que desagua en el Índico. El Gran Karroo, al sudoeste, es la zona mesetaria que se asoma al cabo de Buena Esperanza. En dicho cabo se encuentra la divisoria entre las aguas del Atlántico y el Índico.

Clima, flora y fauna

El clima del extremo sudoccidental de África es de tipo mediterráneo, al igual que al noroeste del continente. La franja litoral del sudeste, bañada por el Índico, cuenta con un clima oceánico. Al sudoeste, en el Kalahari, las condiciones climáticas son las propias del desierto.

El cabo de Buena Esperanza marca el extremo meridional de África y sirve de punto divisorio entre los océanos Atlántico y Pacífico.

En las zonas interiores de la meseta sudoriental, el clima es templado. Aquí los inviernos son relativamente fríos. En las alturas de las cordilleras del Roggeveld, al norte del cabo de Buena Esperanza, y del Drakensberg son frecuentes las nevadas invernales. El sur de la meseta noroccidental goza de un clima tropical seco; en el norte de esa parte de la meseta, el clima es tropical húmedo.

La región florística de El Cabo se extiende sobre el pequeño enclave sudafricano de clima mediterráneo. La mayor parte de esta zona está cubierta de fynbos, un tipo de matorral que cuenta con gran número de especies vegetales entre las que destaca la King Protea, flor nacional de Sudáfrica. La variedad y riqueza del fynbos es mayor al oeste que al este.

Casi toda la superficie boscosa del extremo meridional de África se halla en la llanura costera húmeda del Índico. Buena parte de los originarios bosques templados de la zona fueron talados en los últimos siglos, quedando sólo pequeños vestigios en la actualidad. Algunos árboles del primitivo bosque austral son el podocarpus o mañío y el laurel de El Cabo, especies protegidas actualmente por el gobierno sudafricano.

Ejemplar de King Protea, flor nacional de Sudáfrica.

En las regiones tropicales de sabana, la flora está representada sobre todo por plantas y arbustos espinosos. Al norte se alza la selva tropical húmeda, cuya flora ya ha sido comentada en el apartado anterior correspondiente al África central. La fauna del sur del continente es muy rica en las zonas de sabana, en la que habitan mamíferos como leones, leopardos, jirafas, rinocerontes, impalas y antílopes.

El hombre y el medio

La población del sur del continente es mayoritariamente negra, aunque existen importantes minorías de origen europeo en la república de Sudáfrica, en Namibia y en Zimbabwe. Buena parte de esta población de raza blanca es de origen británico y neerlandés, aunque también viven individuos de origen francés, alemán (principalmente en Namibia), portugués, italiano, etc.

En la república sudafricana hay asimismo una comunidad india significativa. Entre los distintos pueblos de raza negra cabe destacar a los zulúes, xhosa, tswana, venda, sotho, ndebele, san y tsonga. En Sudáfrica, pese a la existencia en el pasado de un régimen de segregación racial, hay una minoría mulata digna de mención: son los llamados coloured.

Las lenguas más importantes de la región son de la familia bantú: xhosa, soto, zulú, etc. A ellas hay que sumar el inglés y el afrikaans. Este último es un dialecto neerlandés hablado por los boers, minoría sudafricana originaria de los Países Bajos. El inglés es lengua oficial en Sudáfrica, junto con el afrikaans y nueve lenguas nativas africanas. En Namibia, los pobladores de origen germano conservan el uso de la lengua alemana. Las religiones más profesadas por la población son el animismo, el cristianismo (tanto el protestantismo como el catolicismo), el hinduismo y el islam.

La agricultura de la fachada sur del continente es de tipo mediterráneo: cereales, vides, frutales, productos hortícolas, etc. El vino sudafricano es muy apreciado internacionalmente. Al norte se localizan algunas estepas modificadas por plantaciones de tamaño pequeño o medio; se cultiva algodón, café, tabaco, sorgo y cacahuetes. En esa zona es importante la actividad ganadera, por lo general de subsistencia, aunque en Zimbabwe existen grandes explotaciones ganaderas orientadas al mercado.

En cuanto al litoral índico, predominan los cultivos agrícolas de subsistencia. La pesca es una actividad notable en aguas de Namibia y Sudáfrica. El subsuelo del sur de África es rico en oro y diamantes, además de contar con otros minerales como el platino y el uranio.

Exceptuando la república de Sudáfrica, la industria es escasa o prácticamente inexistente. Las únicas zonas con una economía verdaderamente desarrollada son las situadas en torno a cuatro núcleos urbanos de la república sudafricana: Ciudad de El Cabo, Durban, Port Elizabeth y Pretoria-Johannesburgo. El tejido industrial es homologable al de cualquier país desarrollado.

Al igual que en el resto de África, la población del sur del continente es muy joven. Las tasas de natalidad son bastante elevadas. La población se concentra en los extremos sudoccidental (provincia sudafricana de El Cabo) y sudoriental (en torno a Port Elizabeth). La meseta noroccidental y el Kalahari son zonas muy despobladas. La densidad poblacional es mayor en el interior de la meseta sudoriental, aunque por debajo de la exhibida en los dos enclaves meridionales apuntados anteriormente.

El sida es un grave problema para el conjunto de la región. Esta enfermedad epidémica se cuenta entre las principales causas de muerte de la población joven sudafricana. El extremo sur del continente es la región africana con unas mayores diferencias económicas y sociales. Mientras que la población sudafricana blanca tiene un nivel de vida equiparable al de la clase media de los países más avanzados del mundo, la mayoría de los sudafricanos de raza negra viven sumidos en la pobreza.

Ejemplo de las precarias condiciones de vida de muchos sudafricanos negros es el miserable barrio de Soweto, enclavado junto a la próspera ciudad industrial de Johannesburgo. No obstante, el desmantelamiento del régimen de segregación racial o apartheid a principios de la década de 1990 ha supuesto un notable avance para la población mayoritaria de raza negra.