Costa Rica

El estado costarricense es una de las democracias más prósperas del continente americano. Su cultura está impregnada de forma notable por los valores de su larga tradición hispana y el país disfruta de una economía consolidada y estable. Esta circunstancia permite unos niveles de desarrollo superiores al promedio de otros países de la región. Las bases del potencial económico de Costa Rica son la agricultura de explotación, el turismo y una próspera actividad industrial. La ausencia de conflictos armados y un eficaz sistema público de protección social han elevado de forma considerable la esperanza de vida del país.

Bandera de Costa Rica.

Medio físico

Costa Rica está situada en el istmo continental de Centroamérica. Su territorio ocupa una extensión de 51.100 kilómetros cuadrados e incluye la isla del Coco, situada en el océano Pacífico. El país limita al norte con Nicaragua; al sur, con Panamá; al este, con el mar Caribe; y al oeste, con el Pacífico.

Una encumbrada cordillera preside buena parte de la orografía de Costa Rica. En su tramo costarricense, dicha cordillera se divide en tres ramas diferenciadas: Guanacaste, Central y Talamanca. La sierra de Guanacaste, al norte del país, forma junto a la cordillera Central la llamada cordillera Volcánica. El nombre se debe a los numerosos volcanes que jalonan estas formaciones, algunos de los cuales continúan activos.

En Guanacaste, las cimas alcanzan una altitud menor. Sus principales cotas son los volcanes Miravalles, con 2.020 metros, y Tenorio, con 1.920 metros. También destacan el volcán Orosí, con un cráter característico, o el Rincón de la Vieja, cuya actividad se aprecia a simple vista en las emanaciones de espectaculares solfataras.

El cerro de Aguacate da paso a la cordillera Central. La altitud media se eleva progresivamente hacia el sur, sobrepasando los tres mil metros. Los volcanes de Turrialba, con 3.328 metros, e Irazú, con 3.482, constituyen las cimas más elevadas de esta cordillera. Este último sufrió violentas erupciones entre 1963 y 1965.

Volcán de Turrialba, en la cordillera Central.

Al sur de la cordillera Central se encuentra la meseta central, una amplia franja en forma de arco que se extiende a lo largo de unos 50 kilómetros. La meseta central constituye la zona más fértil de todo el territorio costarricense. Una buena parte de la población de Costa Rica está asentada en este lugar.

Por último, al sur de este valle, se localiza la cordillera de Talamanca. Entre sus cumbres se encuentra el punto más alto del país: la cima de Chirripó Grande, con 3.819 metros de altitud. Junto a ésta, destaca también Buenavista, con sus 3.491 metros.

Vista aérea del cerro Chirripó el Grande, que con sus 3.819 metros de altitud constituye el punto más alto del país.

Además de estas tres formaciones andinas, existe una segunda cordillera de menor altitud al sudoeste de Costa Rica. Dicha cordillera comprende, en su parte emergente sobre el nivel del mar, las penínsulas de Nicoya y Osa.

Las zonas costeras presentan diferencias significativas en las costas atlántica o del Pacífico. En la primera, el mar Caribe forma un litoral que apenas presenta variaciones. En la costa pacífica el relieve es más accidentado, con frecuentes acantilados, golfos y bahías que han permitido la formación de un buen número de puertos marítimos naturales.

En Costa Rica los ríos son, en general, cortos y poco navegables. Según la vertiente a la que pertenecen, se clasifican en dos grandes grupos: los que desaguan en el mar Caribe y los que lo hacen en el océano Pacífico.

Entre los primeros, el más importante es el Reventazón, cuyas aguas anegan las fértiles tierras de la meseta central. El río Tortuguero es también muy caudaloso. Asimismo, ocupa un lugar destacado el río San Juan y sus afluentes, cuyas aguas sirven de frontera con Nicaragua, al norte del país.

En el extremo sur de la costa caribeña destaca el Sixaloa. Junto a éstos, en la vertiente atlántica del país, el río Frío, procedente de la cordillera de Guanacaste, es otro de los más importantes. Sus aguas desembocan en el lago de Nicaragua, al norte de Costa Rica.

© 2008 DP

En la costa del Pacífico, los ríos suelen ser más cortos y accidentados. Entre ellos destaca el Tempisque, uno de los más navegables del país. También sobresale el río Grande de Térraba, que forma junto al Sierpe un amplio delta en su desembocadura. Además, el Grande de Térraba constituye el principal recurso hidroeléctrico de Costa Rica, y el Savegre pasa por ser uno de los más limpios de toda América.

Los climas predominantes en Costa Rica son los del tipo tropical y subtropical. En Costa Rica existen dos estaciones claramente diferenciadas: la estación seca, o verano, que se extiende entre los meses de diciembre y abril, y la de las lluvias, que corresponde al invierno y transcurre entre mayo y noviembre. Durante este periodo, las lluvias son frecuentes y muy abundantes, de manera especial en la costa atlántica.

Por otro lado, existen diferencias significativas en el clima en virtud de la altitud media característica de cada región. En las zonas cercanas a las costas, las condiciones climáticas son mucho más cálidas y la humedad más persistente. Las temperaturas medias se sitúan en torno a los 25 °C. En altitudes superiores, las temperaturas descienden de forma significativa. Entre los 1.000 y los 2.000 metros apenas superan los 15 °C, y por encima de los 2.000 metros las medias anuales son incluso menores.

Flora y fauna

La vegetación en Costa Rica presenta un aspecto diferenciado dependiendo de la altitud sobre el nivel del mar. En las zonas cercanas a la costa son frecuentes los palmerales. También en la costa del Pacífico abundan las zonas pantanosas y los manglares. En el resto del litoral, la selva tropical constituye la vegetación característica.

Las abundantes precipitaciones dan lugar a selvas exuberantes en las que abundan especies de gran valor, tales como la caoba o el cedro. Una de las mayores riquezas costarricense se encuentra en su flora: entre otras especies, hay más de mil variedades diferentes de orquídeas en su territorio.

Conforme aumenta la altitud, en torno a los 1.000 metros sobre el nivel del mar, la selva da paso al bosque tropical. En la vertiente atlántica predomina el bosque tropical húmedo. En las regiones situadas al norte del país, en las que las precipitaciones medias anuales son inferiores, abundan los bosques tropicales secos, con predominio de especies arbóreas de hoja caduca.

En la cordillera de Talamanca son frecuentes los robledales. Al sur, en la meseta central, los grandes árboles dan paso a otras especies de menor porte que, junto a las gramíneas, constituyen la vegetación característica de esta zona.

Por encima de los 2.000 metros de altitud los árboles desaparecen, dando paso a amplias extensiones de pastos y arbustos. Además de la selva y el bosque tropical, la sabana es característica de zonas de Costa Rica como Guanacaste y Potrero Grande.

La fauna costarricense guarda una gran similitud con la de otros países del entorno centroamericano. La abundante vegetación del país alberga un gran número de especies animales. Numerosos mamíferos, entre los que se incluyen diferentes especies de primates, perezosos, linces, osos hormigueros, ciervos o nutrias, pueblan las selvas y los bosques tropicales de Costa Rica. Junto a éstos, existen también más de 800 especies de aves diferentes, que constituyen una de las principales riquezas de la fauna del territorio costarricense.

La fauna costarricense es rica y variada. Entre los animales que la constituyen se encuentran los perezosos, como el de la imagen.

Población

Demografía

Costa Rica tiene una población de 4.800.000 habitantes. De ellos, más de la mitad habitan el valle central, y una tercera parte, los centros urbanos de Cartago y San José. El resto se distribuye por distintas zonas del país. Las menores concentraciones de población se dan en las regiones fronterizas, en las que apenas se alcanzan los diez habitantes por kilómetro cuadrado.

Vista aérea de San José, la capital, y alrededores, en la zona de la meseta central, la más poblada del país.

La nación costarricense tiene una esperanza de vida elevada, que se sitúa por término medio en 78 años. La población es joven, con una media de edad situada en torno a los 30,4 años. La mortalidad infantil se cifra por debajo de las diez muertes por cada mil nacimientos. La tasa de natalidad es ligeramente inferior a los dos nacimientos por mujer.

El 83 % de la población costarricense es de raza blanca o mestiza. En la meseta central se concentra buena parte de esta población de origen español. En la costa del Pacífico hay una mayor mezcla de individuos de raza blanca, negra e indígena.

En la costa caribeña existe un importante núcleo de población negra, formado por descendientes de los esclavos africanos llegados al país a lo largo del siglo XIX. También viven diversas poblaciones indígenas en distintos lugares del país. Entre ellas destacan los cabecares y los bribrís, en la región de Talamanca, y los borucas y los orotiñas, en el Pacífico.

Lengua

La lengua oficial de Costa Rica es el español. Entre los indígenas, existen también algunas lenguas minoritarias relacionadas con el chibcha, que apenas se hablan en la actualidad.

Religión

En Costa Rica la religión oficial es el catolicismo, profesada de forma mayoritaria. Desde 1860, las leyes costarricenses reconocen la libertad de culto. Junto al catolicismo, hay también una presencia importante de otras confesiones. El protestantismo es mayoritario en algunas zonas del Caribe.

Otras religiones que cuentan con cierto número de fieles son la Iglesia evangélica y los testigos de Jehová. Además, subsisten diversas creencias animistas entre las poblaciones indígenas.

Economía y comunicación

Datos económicos

Costa Rica tiene una economía consolidada que ha permitido desarrollar en las últimas décadas un adecuado sistema de bienestar social. La agricultura ha sido tradicionalmente uno de sus pilares. Una cuarta parte de la población de Costa Rica se emplea en este sector. Productos como la banana o el azúcar son exportados a distintos lugares del mundo.

Mención aparte merece el café, de excelente calidad. El cultivo de café ha experimentado un notable incremento en las últimas décadas, hasta convertirse en el principal producto de exportación. Otros cultivos importantes son el cacao, el maíz y el arroz.

Plantaciones de café, el principal producto de exportación costarricense.

Junto a la agricultura, también ocupa un lugar destacado la ganadería. La principal explotación ganadera la constituye el ganado vacuno, con más de dos millones de cabezas. La carne de vacuno es objeto de una intensa actividad exportadora. Otro recurso importante es la explotación forestal de maderas tropicales de alta calidad.

Las explotaciones mineras apenas han sido aprovechadas en Costa Rica. El país cuenta con abundantes recursos, que incluyen abundantes reservas de hierro, azufre, bauxita, manganeso, oro y plata. También posee reservas petrolíferas en espera de explotación comercial. La principal refinería del país, situada en Puerto Limón, se nutre del crudo importado de México y Venezuela.

La producción eléctrica es uno de los principales recursos energéticos del país. Costa Rica tiene un elevado potencial generador de energía eléctrica, debido a sus reservas hidrológicas. Además de cubrir sus necesidades internas, exporta anualmente una alta cantidad de energía.

La industria en Costa Rica depende en buena medida de la importación de las materias primas, lo que la convierte en un sector muy dependiente de los mercados internacionales. La industria costarricense se concentra en las principales áreas de población de la meseta central. También existe alguna actividad industrial en zonas costeras, como Puerto Limón o Puntarenas.

La actividad industrial más importante es la manufacturera, que supone en torno al 20 % del producto interno (interior) bruto (PIB) del país. Esta industria está ligada al procesamiento de los principales productos agrícolas, como el café y el azúcar.

Otras industrias importantes son las que se relacionan con la producción de bienes de consumo: bebidas, productos textiles, muebles, tabaco e industria alimentaria. Junto a éstas, tienen cierta importancia por su volumen de exportaciones las industrias de maquinaria eléctrica, la fabricación de fertilizantes, los microprocesadores y los productos plásticos. Por último, debe mencionarse el progresivo protagonismo que ha adquirido en las últimas décadas el sector de la construcción.

Los bancos y otros servicios financieros de Costa Rica se basan en un sistema de economía mixta. Existen servicios financieros centralizados, como el Banco Central de Costa Rica, o el Banco Nacional. Junto a éstos, las agencias autónomas gubernamentales participan de manera conjunta con otras empresas del sector privado en el desarrollo de distintos proyectos e inversiones en el país.

El progresivo desarrollo de la economía costarricense ha permitido un mayor protagonismo de los servicios en general, y del turismo en particular. La singular riqueza paisajística del entorno natural de Costa Rica, unida al indudable atractivo de sus playas, han contribuido a que el turismo sea cada vez más una importante fuente de divisas.

El entorno natural de Costa Rica es de una gran belleza, lo que constituye uno de los atractivos turísticos del país.

Las principales ciudades de Costa Rica están bien comunicadas entre sí. La red principal, que enlaza las ciudades más importantes de la meseta central, incluye una adecuada red de carreteras. Sin embargo, las redes secundarias son escasas y deficitarias.

Desde su construcción en 1955, la carretera panamericana ha supuesto una contribución notoria tanto al transporte interno de mercancías como a las comunicaciones con los países vecinos. Junto a la red viaria, Costa Rica dispone de dos líneas férreas que enlazan su capital con las ciudades de Puntarenas y Puerto Limón.

Las comunicaciones marítimas se establecen de forma principal a través de los puertos de Puntarenas, Caldera y Golfito, en el Pacífico, y Puerto Limón, en el Caribe. De ellos parte la mayoría de las exportaciones del país.

El principal aeropuerto de Costa Rica es el Juan Santamaría, de Alajuela, que concentra las principales rutas internacionales. Otros aeródromos importantes son el internacional Daniel Oduber, en Liberia, y el de Puerto Limón.

Comunicación

En Costa Rica existen numerosos medios de comunicación independientes y con amplia cobertura. La prensa escrita tiene entre sus medios más representativos a los periódicos La Prensa Libre, La República, Diario Extra, El Heraldo y La Nación.

En el país emite una veintena de emisoras de televisión. Entre las principales se encuentran Teletica, Conexión y Repretel. El número de emisoras de radio supera el centenar. Destacan entre ellas Radio Reloj, Radio Faro del Caribe, Radio Columbia, Radio Uno, Radio Dos, Radio Eco y Radio Monumental.

La nación costarricense dispone de una buena red de telecomunicaciones, con cerca de un millón y medio de líneas telefónicas en uso. Las líneas celulares superan los cuatro millones de unidades. Un millón y medio de personas utiliza Internet de manera habitual.

Administración y política

División territorial

Costa Rica se divide en siete provincias: Guanacaste, Alajuela, San José, Heredia, Cartago, Puerto Limón y Puntarenas. En la provincia de San José, situada en la meseta central, se halla la ciudad del mismo nombre, que es la capital del país.

Río Celeste, dentro del área de conservación de Arenal-Tempisque, en la provincia de Alajuela.

Las siete provincias que conforman Costa Rica se dividen, a su vez, en cantones y distritos. Junto a la capital, San José, algunas de las ciudades más importantes del país son Cartago, Puerto Limón, Alajuela y Puntarenas.

Forma de gobierno y partidos políticos

Costa Rica es una república democrática gobernada por un presidente elegido cada cuatro años por sufragio universal. Junto al presidente, que encarna el poder ejecutivo, un equipo ministerial de 15 miembros elegidos por él conforma el Gobierno.

La Asamblea Legislativa es la cámara representativa del poder legislativo. Sus 57 miembros son elegidos también cada cuatro años por sufragio que, por imperativo legal, es obligatorio y universal. La edad legal para ejercerlo se sitúa en los 18 años.

La actual Constitución costarricense data de noviembre de 1949. Uno de sus aspectos más destacados es el que determina que el país no posea ejército alguno. El orden y la seguridad están garantizados por la Guardia Civil.

El sistema legislativo se basa en las leyes civiles españolas. La Corte Suprema se compone de 22 magistrados y es elegida por la Asamblea Legislativa por un periodo de 8 años. Además de la Corte Suprema, existe un Tribunal Supremo de Elecciones cuyo cometido es garantizar el buen funcionamiento de los procesos electorales.

Costa Rica tiene numerosas formaciones políticas. Algunas de las más representativas son el Partido de Liberación Nacional (PLN), el Partido de Acción Ciudadana (PAC), el Partido Unidad Social Cristiana (PUSC) y el Partido Unión Nacional (PUN).

Servicios del Estado

El sistema educativo constituye uno de los pilares del desarrollo de Costa Rica. La educación primaria es obligatoria y gratuita. Una cuarta parte de los recursos económicos de la nación se destinan cada año al sistema educativo. Como resultado, la tasa de alfabetización supera el 95 % del total de la población.

La enseñanza superior cuenta con prestigiosas universidades públicas. Las más notables son la Universidad de Costa Rica, la Universidad Autónoma de Centroamérica, la Universidad Nacional, el Instituto Tecnológico de Costa Rica y la Universidad Estatal a Distancia.

Junto a las universidades, Costa Rica dispone de otras prestigiosas instituciones científicas. Entre ellas cabe citar el Instituto de Biodiversidad, que realiza importantes estudios sobre la flora y la fauna costarricense, y la Universidad para la paz, promovida por las Naciones Unidas.

Costa Rica cuenta con un modelo sanitario de atención integral y universal. El sistema sanitario costarricense contempla tanto la atención primaria como las medidas de prevención y promoción de hábitos de vida saludables. Junto a los centros de atención primaria, el país dispone de veinte hospitales regionales, seis hospitales especializados y tres generales.

El Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA) es otra importante institución de apoyo al sistema de salud. Se encarga de velar por la calidad de las aguas destinadas al consumo humano y de la canalización y tratamiento de las aguas residuales. Esta iniciativa ofrece un medio importante de prevención de enfermedades.

Otro servicio estatal destacable es el que provee el Instituto Nacional de Seguros (INS), que da cobertura a los trabajadores. Paralelamente, existen diferentes planes urbanísticos destinados a la promoción y construcción de viviendas accesibles para todos los ciudadanos.

Historia

Costa Rica en tiempos de Colón

Antes de la llegada de los conquistadores españoles, apenas poblaban Costa Rica unos 40.000 indígenas. Los güetares, que habitaban el norte del país, desarrollaron una cultura propia cuyo signo de identidad fue una artesanía en piedra labrada. Los chorotegas habitaron la península de Nicoya y algunas islas próximas. Un tercer grupo, el de los borucas, se estableció en las márgenes del Río Grande de Terraba.

En 1502, durante su cuarto viaje, Cristóbal Colón se detuvo durante casi tres semanas en la actual provincia de Puerto Limón, al este de Costa Rica. El nombre del país se atribuye a la cantidad de objetos de oro que los nativos mostraron a su llegada a los españoles.

Tras este primer desembarco testimonial, en 1519 se organizó una expedición que recorrió el litoral occidental del territorio de la actual Costa Rica. Gil González Dávila fue, en 1522, el primer expedicionario español que recorrió el territorio de norte a sur. Tras el buen resultado de su incursión, Francisco Hernández de Córdoba fue encargado de dirigir la primera expedición formal del nuevo territorio.

El nombre de Costa Rica apareció por primera vez de manera oficial en 1539, en los títulos que acreditaban a Hernán Sánchez de Badajoz para continuar las exploraciones. Desde el principio, las disputas entre distintos expedicionarios dieron lugar a la división del territorio en dos partes: el ducado de Veragua y la llamada Castilla del Oro, de mayores dimensiones.

La población indígena sufrió de manera dramática la llegada de los colonizadores. Ante el impacto de enfermedades comunes para las que no tenían defensas, sus escasas poblaciones fueron diezmadas de manera irremediable.

A partir de 1561, con la llegada de Francisco Vázquez de Coronado a la meseta central, se aceleró el proceso colonizador. Con la autorización de la Audiencia de Guatemala, Juan de Cavallón Arboleda y el padre Juan de Estrada fundaron Esparza, la primera ciudad de Costa Rica. El nuevo territorio se integró entonces en el virreinato de Nueva España.

Juan de Cavallón Arboleda fue nombrado su gobernador vitalicio por Felipe II. Durante su gobierno, el territorio fue poblándose de forma creciente con nuevos inmigrantes llegados del viejo continente. Entre otras novedades, hizo llegar desde España las primeras cabezas de ganado bovino, ovino y porcino. En 1574 el territorio de la actual Costa Rica pasó a depender de la capitanía de Guatemala.

Periodo español

A lo largo de los siglos XVII y XVIII, la colonización española se extendió por toda Costa Rica. Tras los primeros asentamientos de colonos en la costa, la creciente amenaza de los piratas procedentes de Gran Bretaña impulsó a los colonizadores a buscar lugares más seguros tierra adentro.

Poco a poco, fueron apareciendo las primeras ciudades en la meseta central. En 1717 fue fundada Heredia, y en 1737, San José. Estas primeras poblaciones se encontraban dispersas y estaban formadas casi en su mayoría por inmigrantes españoles.

Con el ascenso a la corona de Carlos III , Costa Rica experimentó un nuevo impulso comercial. Tras recibir el monopolio del comercio de tabaco en 1787, se establecieron las primeras rutas comerciales con las provincias de Nueva España, Perú, Nueva Granada y Guatemala.

En 1813 fue constituida por España la diputación provincial de Costa Rica y Nicaragua. Ese mismo año, las cortes españolas habilitaron para el comercio exterior el puerto marítimo de Puntarenas. Desde esta localidad se administraron desde entonces todas las exportaciones de la región, lo que provocó las protestas de las provincias vecinas.

El final de la colonización

En 1821 fue proclamada la independencia de la capitanía de Guatemala por Gabino Gaínza. En esa fecha, el territorio costarricense dependía de dicha capitanía. A partir de 1822, las ciudades más importantes de la meseta central comenzaron a dividirse entre aquéllas que, como Cartago, eran partidarias de continuar en el imperio unidas a México, y las que deseaban alcanzar la independencia uniéndose a la Gran Colombia de Bolívar. Entre estas últimas, se contaba la ciudad de San José, como la más firme defensora de esta posición.

Retrato de Simón Bolívar.

En 1823, la batalla de los altos de La Laguna enfrentó a los partidarios de ambas posiciones, con la victoria final de los independentistas. Como consecuencia, la capital fue trasladada a San José y Costa Rica pasó a formar parte de la federación de las Provincias Unidas de Centroamérica, presidida por Francisco Morazán.

Tras la aprobación de la ley constitucional de la federación en 1824, Costa Rica promulgó la que fue su primera Constitución, en 1825. Sin embargo, las tensiones entre los partidarios de la federación y los que deseaban retornar a la situación anterior, se vieron reeditadas en 1836.

La ciudad de Cartago se declaró en rebeldía tras la supresión del diezmo eclesiástico. Al mismo tiempo, las prácticas de gobierno de la federación propiciaron las protestas y los levantamientos en otras ciudades.

En 1838, Braulio Carrillo accedió al poder en Costa Rica tras un pronunciamiento militar. Tres años después, en 1841, se autoproclamó mandatario vitalicio. Sin embargo, un año después fue desalojado del poder.

Morazán, que ambicionaba reunificar las Provincias, regresó entonces a Costa Rica, restableciendo la Constitución de 1825. Poco tiempo después, sus planes fueron frustrados por un movimiento popular que acabó con su vida. En 1844, fue proclamada una nueva Constitución en un clima de confusión generalizada en el que fue gestándose la independencia definitiva.

La independencia de Costa Rica

El 30 de agosto de 1848, cinco años después de la muerte de Morazán, Costa Rica hizo su proclamación de independencia. José María Castro Madriz se convirtió en el primer presidente de la recién proclamada república de Costa Rica.

Tras la independencia, el estado costarricense experimentó un periodo convulso, en el que los gobiernos republicanos se alternaron con diversos intentos de toma del poder por el Ejército. A ello se unía la creciente presión de la vecina Nicaragua, que ambicionaba anexionar la provincia de la Guanacaste.

Juan Rafael Mora presidió el país entre 1849 y 1859. En 1855, el estadounidense William Walker se hizo con el poder en la vecina Nicaragua. Junto a otros territorios, Costa Rica lideró un movimiento de oposición al ocupador en apoyo de Nicaragua.

Durante este periodo se normalizaron las relaciones con Nicaragua y Costa Rica vivió una etapa de relativa prosperidad. La industria de café vivió un momento de gran expansión, impulsando la economía del país. Sin embargo, Mora fue derrocado y desterrado durante su tercer mandato tras un cruento pronunciamiento militar.

En 1859, fue proclamada una nueva Constitución. En 1860, tras intentar acceder de nuevo al poder, Juan Rafael Mora fue fusilado. En los tres años siguientes, Costa Rica vivió una situación convulsa, en la que se sucedieron los gobiernos políticos encabezados por militares insurrectos. José María Montealegre, proclamado presidente en 1859, fue la figura predominante de ese periodo.

En 1870, tras asumir el mando del Ejército, tomó el poder el general Tomás Guardia, quien promulgó una nueva Constitución. Durante los seis años siguientes se emprendieron una serie de profundas reformas en el sistema educativo.

En 1878, bajo la presidencia de Tomás Guardia, tuvo lugar un acontecimiento que habría de resultar determinante para la historia de Costa Rica. El Gobierno de la república llegó a un acuerdo comercial de gran trascendencia con el empresario estadounidense Minor C. Keith. En virtud de este acuerdo, a lo largo de la costa caribeña fueron plantados infinidad de platanares.

La United Fruit Company, constituida a tal fin, se encargó de su explotación comercial. Por su parte, Minor C. Keith construyó una línea férrea que unía las ciudades de Cartago y Puerto Limón. Los plátanos, junto al café, se convirtieron a partir de entonces en uno de los principales recursos económicos de Costa Rica.

La creciente industria de la fruta impulsó la construcción de una nueva vía férrea que recorría la costa del Pacífico hasta Puntarenas. Las obras de este nuevo trazado concluyeron en 1909.

En 1885 accedió al poder Bernardo Soto. En los cuatro años siguientes, el Gobierno de Soto impulsó una serie de profundas reformas en el sistema educativo. Tras la expulsión de los jesuitas, fue implementada la enseñanza obligatoria y laica en todo el país. A partir de entonces, y hasta comienzos del siglo XX, se sucedieron distintas presidencias de corte liberal.

Los inicios del siglo XX

Cleto González Víquez accedió al Gobierno en 1906. En 1910 fue derrotado por Ricardo Jiménez Oreamuno. En 1914, fue resuelta una disputa territorial con Panamá. La mediación de los Estados Unidos permitió a Costa Rica obtener de forma definitiva el territorio de Coto.

En 1917 tomó el poder el general Federico Tinoco Granados, hasta su derrocamiento por una sublevación popular en 1919. Desde entonces y hasta 1936, González Víquez y Ricardo Jiménez Oreamuno se alternaron en el gobierno durante un periodo que sentó las bases de la normalización política en Costa Rica. Este breve tiempo de la historia costarricense se conoce como la «era de don Cleto y don Ricardo».

En 1936 fue nombrado presidente León Cortés Castro. En 1940 le sucedió Rafael Calderón Guardia, del Partido Republicano Nacional (PRN). Durante su mandato, Calderón Guardia acometió una serie de reformas sociales de gran calado.

En 1944 fue nombrado presidente Teodoro Picado Michalski, al frente de una coalición entre el PRN y la Vanguardia Popular (VP). Cuatro años más tarde, el candidato de la Coalición Conservadora (CC), Otilio Ulate Blanco, fue proclamado presidente. No obstante, la mayoría del Congreso, formada por el PRN y la VP, anuló su elección, lo que derivó en una guerra civil.

Durante la contienda, el líder socialdemócrata José Figueres Ferrer encabezó una milicia popular y, con el apoyo de los Estados Unidos, consiguió derrotar a las fuerzas del Gobierno en 1948. Figueres Ferrer fue el primer dirigente de una nueva fuerza política, el Partido de Liberación Nacional (PLN), que adquirió a partir de entonces un protagonismo decisivo en la vida política costarricense.

Tras la guerra, el nuevo mandatario estableció un Gobierno provisional que tomó la decisión histórica de disolver el Ejército, destinando a la educación el presupuesto militar. Para mantener el orden civil, Figueres Ferrer instauró la Guardia Civil de Costa Rica. Además, se ilegalizó el Partido Comunista y la banca fue nacionalizada. En 1949 se promulgó una nueva Constitución.

La segunda mitad del siglo XX

Tras el Gobierno provisional de Figueres Ferrer, accedió a la presidencia de Costa Rica Otilio Ulate. En los cuatro años siguientes, Ulate saneó la economía del país y recuperó la plena normalidad política. Tras él, en 1953, Figueres Ferrer accedió nuevamente a la presidencia del país.

Durante su mandato, Costa Rica mejoró su relación comercial con la United Fruit Company. El antiguo monopolio que la compañía tenía sobre las plantaciones, las líneas férreas y las compañías eléctricas quedó a partir de entonces bajo el control del Estado.

Las mejoras internas no impidieron sin embargo los frecuentes conflictos con la vecina Nicaragua. La rivalidad personal entre el presidente nicaragüense, Anastasio Somoza García, y el propio Figueres Ferrer obligó a la mediación en el conflicto de la Organización de Estados Americanos (OEA).

En 1958 Mario Echandi accedió a la presidencia de Costa Rica. Tras su mandato se sucedieron las presidencias de Francisco Orlich, entre 1962 y 1966, y José Joaquín Trejos, hasta 1970. Durante este periodo, se consolidó la vida democrática de Costa Rica y la economía del país continuó creciendo. En 1970, Figueres Ferrer accedió una vez más a la jefatura del Estado costarricense. Después de él se sucedieron las presidencias de Daniel Oduber Quirós, en 1974, y Rodrigo Carazo Odio en 1978.

Durante el gobierno de Carazo Odio, tuvieron lugar varios acontecimientos históricos de gran trascendencia en la región centroamericana. En Nicaragua, el derrocamiento de Anastasio Somoza Debayle provocó un éxodo de refugiados que buscaron acogida en Costa Rica. En El Salvador la situación política era de gran violencia interna y enfrentamientos armados. Estas circunstancias, unidas a la crisis económica internacional, afectaron a la próspera economía costarricense.

La Costa Rica reciente

En 1982, tras vencer en las elecciones, Luis Alberto Monge se proclamó presidente de la república. En el contexto de una Centroamérica convulsa con varios conflictos armados abiertos, la política de Monge puso el acento en la explotación de los recursos naturales del país. Durante su legislatura se impulsaron diversos programas para incentivar el desarrollo de la industria agraria, denominados genéricamente «retorno a la tierra».

En 1986 Óscar Arias Sánchez sucedió a Monge al frente del país. Su destacado papel como moderador y mediador en la compleja y conflictiva situación de Centroamérica le valió en 1987 la concesión del Premio Nobel de la Paz.

En 1990, fue elegido presidente Rafael Ángel Calderón Fournier. En 1994, ocupó la presidencia José María Figueres Olsen, a quien sucedió Miguel Ángel Rodríguez Echeverría cuatro años más tarde. En 1999 el huracán Mitch provocó un desastre humanitario de grandes proporciones en toda Centroamérica. Costa Rica tuvo que hacer frente a la llegada de más de 300.000 refugiados.

El siglo XXI. Primera década

En las elecciones de 2002, Abel Pacheco fue elegido presidente de la república costarricense. Durante su mandato se acometió la privatización de diversas empresas estatales. En este contexto, tanto el presidente Pacheco como sus predecesores, Calderón Fournier y Rodríguez Echeverría, hubieron de afrontar graves acusaciones de corrupción y enriquecimiento ilícito.

A lo largo de 2005 se recrudecieron las disputas fronterizas con Nicaragua. A consecuencia de estas tensiones, Costa Rica presentó una demanda contra el país vecino ante el Tribunal Internacional de La Haya para dirimir una cuestión de límites fronterizos. En el año 2006, Óscar Arias resultó de nuevo elegido presidente de la República de Costa Rica. En el curso de su mandato, el Gobierno costarricense promovió el acercamiento diplomático a la República Popular China, a expensas de Taiwán, a la vez que impulsó la adopción por el país del Tratado de Libre Comercio para Centroamérica y la República Dominicana (CAFTA-RD por sus siglas en inglés). Este Tratado fue aprobado en referéndum por la población en octubre de 2007. Ese mismo mes, Costa Rica fue elegida como miembro no permanente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

El nuevo clima de relaciones comerciales propició en 2008 la visita oficial a territorio costarricense del presidente chino Hu Jintao. En este mismo ámbito, en marzo de 2009, el Gobierno de Costa Rica anunció su disposición a restablecer relaciones diplomáticas con Cuba, interrumpidas desde 1961.

A principios de enero de 2009, Costa Rica se vio sacudida por un sismo que alcanzó una intensidad de 6,2 en la escala de Richter. Su epicentro se localizó a 30 km de la capital del país, San José. Al menos 18 personas perdieron la vida y se produjeron cuantiosos daños materiales. Por otra parte, la vida política costarricense durante ese año estuvo marcada por la proximidad de las elecciones presidenciales que habían de celebrarse en el país en febrero de 2010. Ottón Solís, del Partido Acción Ciudadana, y Laura Chinchilla, del Partido de Liberación Nacional, se perfilaban como máximos favoritos de cara a los comicios. La victoria correspondió a Laura Chinchilla quien, con su toma de posesión en mayo de 2010, se convirtió en la primera mujer que accedía a la presidencia de Costa Rica en la historia de esta nación.

La presidenta Laura Chinchilla con la secretaria de Estado estadounidense Hillary Clinton durante una reunión bilateral de ambas en 2011.

El siglo XXI. Segunda década

Las relaciones entre Costa Rica y Nicaragua se crisparon a lo largo de 2011 por disputas fronterizas en torno a las tierras aledañas al río San Juan, lo que exigió la intervención mediadora del Tribunal Internacional de Justicia. Por otra parte, el mandato de Chinchilla sufrió varios contratiempos en un tiempo de inestabilidad política y social. El creciente déficit fiscal, unido a varios escándalos por corrupción en miembros cercanos a su partido, supuso una rápida pérdida de popularidad de la presidenta. No obstante, la economía costarricense, tras un ligero declive en 2009, había experimentado un crecimiento constante en el periodo 2010-2012 con índices situados en torno al 4,5 % del PIB. Este auge mantuvo niveles sostenidos hasta mediados de la década de 2010, con cifras de crecimiento superiores al 3 %.

En otro orden de cosas, en septiembre de 2012 un intenso sismo de magnitud 7,6 en la escala de Richter sacudió Costa Rica. El movimiento telúrico, con epicentro en la costa del Pacífico y el segundo más potente en la historia del país, no causó, afortunadamente, daños personales graves.

En abril de 2014 se celebraron en Costa Rica elecciones presidenciales. A ellas concurrieron como principales candidatos el oficialista Johnny Araya, del Partido Liberación Nacional, y Luis Guillermo Solís, historiador y académico prestigioso, por el Partido Acción Ciudadana (PAC). Ambos fueron los más votados en primera vuelta, y Solís logró una clara victoria sobre su oponente en la segunda ronda electoral, con el 78 % de los votos escrutados favorables. Por primera vez en la historia de Costa Rica, un candidato a la presidencia alcanzaba más de un millón de votos. Solís juró el cargo el 8 de mayo y formó un Gobierno con un 50 % de mujeres y un 30 % de jóvenes, para cumplir con los estatutos de su formación política. La lucha contra la evasión y el déficit fiscal y la reducción de las bolsas de pobreza se situaron como ejes destacados de su acción política.

Por otra parte, la creciente población de origen nicaragüense asentada en Costa Rica fue un motivo de preocupación en la agenda política. Según cifras estimadas, en 2015 vivían en territorio costarricense entre 300.000 y 500.000 personas llegadas de Nicaragua y en situación tanto legal como sin documentación en regla. La mayor parte de estos inmigrantes cubrían trabajos no cualificados muy necesarios para el desarrollo económico local, pero imponían también una carga importante en el sistema de salud y de protección social.

En este periodo, la nación costarricense se asentó como uno de los destinos turísticos más solicitados de Centroamérica. La estabilidad política y social y la abundancia y riqueza de flora y fauna de sus parques naturales suponían un importante atractivo para los visitantes. Así, mientras la extensión boscosa de la región centroamericana experimentaba en su conjunto un notable retroceso, en torno al 54 % del suelo de Costa Rica estaba en 2016 cubierto por la vegetación. Esta política medioambiental se sufragaba en un porcentaje importante por tasas impositivas aplicadas sobre el consumo de combustibles fósiles.

En febrero de 2018 tuvieron lugar elecciones presidenciales y legislativas en el territorio costarricense. El escritor, político y periodista Carlos Alvarado Quesada, como representante del PAC, y Fabricio Alvarado Muñoz, del Partido Restauración Nacional (PRN), de inspiración evangélica, lograron el acceso a la segunda vuelta electoral como candidatos más votados.

En esta segunda ronda, que se disputó en el mes de abril, Carlos Alvarado, acompañado por Epsy Campbell, de origen afroamericano, como aspirante a la vicepresidencia, obtuvo una clara victoria, con casi medio millón de votos de diferencia con respecto a su oponente. Con 38 años de edad, Carlos Alvarado se convirtió en el jefe de estado más joven de Costa Rica desde la fundación de su segunda república. Fiel a su programa político, de corte progresista e ideología socialdemócrata, reunió un Gobierno con mayoría de mujeres.

Sin embargo, el mandatario vivió una rápida pérdida de popularidad apenas transcurrido un año de su investidura. En agosto de 2019 se vio obligado a remodelar su gabinete tras la renuncia de varios de sus ministros. El aumento del desempleo, las huelgas sindicales y la debilidad de sus apoyos parlamentarios marcaron una agenda política en la que los principales agentes económicos del país exigían medidas de reactivación.

Sociedad y cultura

Ciencia y tecnología

La actividad científica en Costa Rica tuvo un escaso desarrollo hasta finales del siglo XIX. Clodomiro Picado Twight fue una de las figuras más destacadas en las primeras décadas del siglo XX. Picado Twight destacó como eminente fisiólogo, zoólogo y microbiólogo. A partir de 1915, años antes que el propio Fleming, inició sus investigaciones sobre la acción antibiótica de la penicilina, aunque no patentó sus descubrimientos.

Figuras relevantes de la investigación costarricense han sido también los biólogos Rafael Lucas Rodríguez y Alberto Manuel Brenes. A ellos se une Anastasio Alfaro, arqueólogo, geólogo y etnólogo.

La creación del Consejo Nacional para las Investigaciones Científicas y Tecnológicas, en 1972, supuso un nuevo impulso para la investigación en Costa Rica. Por otra parte, Franklin R. Chang Díaz, fue el primer astronauta costarricense que participó en una misión tripulada de la estadounidense Agencia Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA, por sus siglas en inglés).

Literatura

La situación geográfica de Costa Rica propició durante siglos una situación de aislamiento que tuvo su reflejo en la producción literaria del país. Hasta la segunda mitad del siglo XX, Costa Rica permaneció escasamente permeable a las corrientes literarias dominantes en el resto del mundo. Como consecuencia, a lo largo del siglo XIX desarrolló un estilo literario propio de carácter costumbrista, cuyos temas dominantes estaban impregnados de su propia tradición.

La escuela costumbrista costarricense contó con un buen número de poetas y narradores. A comienzos del siglo XX, Marín Cañas fue uno de los primeros autores en cuyas obras se deja traslucir la influencia de la narrativa anglosajona de la época.

Con Marín Cañas, nacido en 1904, se inició en Costa Rica una fecunda tradición de narrativa realista, que ha dado al país alguno de sus mejores autores. Esta corriente caracterizó la producción literaria de Costa Rica durante buena parte del siglo XX. Una de las narraciones más encomiadas del periodo es Mamita Yunai, de Carlos Luis Fallas. El término Yunai alude a la pronunciación habitual en Costa Rica de la United Fruit estadounidense.

Artes plásticas

Hasta el siglo XIX, la expresión plástica en Costa Rica no alcanzó un nivel relevante. Entre los artistas más destacados de esa época cabe citar al pintor y escultor Juan Mora González y al también escultor Fadrique Gutiérrez.

La creación de 1897 de la escuela de Bellas Artes de Costa Rica supuso un nuevo impulso para la producción artística del país. Los murales de Francisco Amighetti y las originales pinturas de temática tropical de Max Jiménez son algunas de las expresiones artísticas más destacadas del siglo XX. Otros pintores notables son Rafael Fernández, Jorge Gallardo y César Valverde.

Patrimonio cultural

De la época precolombina han pervivido interesantes muestras que se conservan en el Museo Nacional. De esa época destacan las piezas de joyería y las labores de piedra tallada características de los antiguos güetares.

Costa Rica conserva también algunas muestras interesantes de la arquitectura colonial española. Las obras más representativas de este periodo, todas ellas de carácter religioso, son las iglesias de Nicoya, Heredia y Orosí, edificadas a lo largo del siglo XVIII.

Sin embargo, el verdadero tesoro de Costa Rica lo constituyen los espacios naturales. Alguno de estos enclaves ha merecido de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO, por sus siglas en inglés) la designación de lugar Patrimonio de la Humanidad. Tales son el Parque Nacional de la Isla del Coco, la Reserva de la cordillera de Talamanca, el Parque Nacional la Amistad y la Zona de Conservación de Guanacaste.

Música

Costa Rica cuenta con una larga tradición musical, en la que se suman los sonidos más tradicionales, fruto de la herencia indígena, y los que provienen de la cultura hispánica. La música tenía una gran importancia ritual en la cultura precolombina y acompañaba diversas ceremonias de la vida civil y religiosa de estos pueblos.

A lo largo de los siglos XIX y XX surgieron destacados compositores en Costa Rica. Rafael Chaves Torres, Manuel María Gutiérrez, Julio Fonseca y Alejandro Monestel se contaron entre los más aclamados. Por otra parte, algunas instituciones musicales más destacadas son la Compañía Lírica Nacional y el Coro Sinfónico Nacional.

Deportes

El fútbol es el deporte de mayor seguimiento en Costa Rica, tanto por su relevancia social como por el número de sus aficionados y practicantes. En el curso de su historia, la selección de Costa Rica ha participado en tres ocasiones en la fase final del Campeonato Mundial de Fútbol.

Entre los deportistas más destacados de Costa Rica cabe mencionar a la nadadora María del Milagro París, que obtuvo diez medallas de oro en los Juegos Centroamericanos de 1977. París se convirtió en las olimpiadas de Moscú de 1980 en la primera atleta costarricense que disputó una final olímpica.

Después de ella, otras nadadoras costarricenses, como las hermanas Poll, llegaron a la cima de este deporte. Silvia Poll se convirtió en la primera medallista olímpica de Costa Rica, al obtener una presea de plata en 1988, en los Juegos Olímpicos de Seúl. Su hermana Claudia ha sido campeona del mundo de natación en distintas disciplinas y, en los Juegos de Atlanta de 1996, consiguió la primera medalla de oro para Costa Rica en unas olimpiadas.