Guayana francesa

    Aspecto de la Guayana Francesa

    Antigua colonia penitenciaria, la Guayana francesa es el mayor departamento francés de ultramar y el territorio no independiente más extenso de todo el continente americano.

    La Guayana francesa se ubica al noreste de Sudamérica, entre Surinam (al oeste), el océano Atlántico (al norte) y Brasil (al este y al sur). Su extensión es de 86.534 kilómetros cuadrados. El territorio, que integra las tierras altas del macizo de las Guayanas, cuenta con dos grandes unidades geográficas: la llanura costera y el interior montañoso, donde se levantan los montes Tumac-Humac. Numerosos ríos lo surcan, destacando por su extensión el Oyapock (en la frontera con Brasil) y el Maroni (en los límites con Surinam).

    Administrativamente, la Guayana francesa es un departamento francés de ultramar, por lo que, consiguientemente, forma parte de la Unión Europea (UE). Un prefecto nombrado por el presidente de Francia actúa como su representante en el territorio. La capital es Cayena (Cayenne, en francés). Otras ciudades importantes son Saint-Laurent du Maroni y Kourou.

    El clima de la Guayana francesa es ecuatorial, muy caluroso, con temperaturas entre los 25 y los 28 ºC. Las precipitaciones son muy abundantes, registrándose una media de 3.800 milímetros.

    La selva ecuatorial se extiende sobre la inmensa mayoría del departamento, que exhibe una rica fauna: caimanes, tapires, ocelotes y numerosas especies de aves y peces.

    La población de la Guayana francesa se acerca a los doscientos mil habitantes. La mayoría de ellos son mestizos, producto de la mezcla de sangre amerindia, europea, africana negra y asiática. Se conservan varias tribus indias y comunidades negras relativamente aisladas del exterior. Las principales minorías son las compuestas por franceses, indostánicos y chinos. El idioma oficial del territorio es el francés, aunque también se hablan el taki-taki (dialecto criollo), varias lenguas amerindias y las traídas consigo por las comunidades minoritarias de procedencia extranjera. La religión católica es la mayoritaria, aunque se conservan cultos animistas.

    La pesca, la agricultura (azúcar, mandioca, coco, bananas, etc.) y las explotaciones forestales son sectores importantes dentro del tejido económico de la Guayana francesa. No obstante, el grueso de los ingresos del territorio proviene de las exportaciones de minerales (sobre todo, oro y bauxita), de la actividad del centro espacial de Kourou (utilizado por la Agencia Espacial Europea como base de lanzamiento de sus cohetes y satélites) y de las subvenciones provenientes de Francia. El aeropuerto internacional de la Guayana francesa está ubicado en Rochambeau, en las proximidades de Cayena. El principal puerto del departamento es el de su capital.

    El español Vicente Yáñez Pinzón fue en 1500 el pionero en la exploración del litoral de las Guayanas. Comerciantes franceses establecieron en 1624 una factoría comercial en Sinnamary. Trece años después se fundó la ciudad de Cayena. Ésta fue tomada posteriormente por los holandeses en 1664, aunque unos pocos años después Francia retomaría finalmente su control. El Tratado de Utrecht (1713) determinó las fronteras de la Guayana francesa con la colonia portuguesa de Brasil.

    Muchas de las misiones religiosas que se habían establecido en la zona fueron cerradas cuando los jesuitas fueron expulsados de la colonia en 1762. Un año después se produjo la frustrada expedición colonizadora de Kourou, en la que murieron unas catorce mil personas. El territorio estuvo bajo el dominio portugués entre 1809 y 1817. La esclavitud fue abolida definitivamente en 1848, al tiempo que se otorgó la ciudadanía francesa a todos los pobladores del territorio. Cuatro años después se fundó el primer presidio en Saint-Laurent du Maroni. La Guayana francesa pasó a ser un departamento francés de ultramar en 1946.