Estrecho de los Dardanelos

    Vista del estrecho de los Dardanelos, paso que separa las zonas europea y asiática de Turquía

    Enclave de gran valor estratégico y mercantil, localizado en el noroeste de Turquía, que conecta el mar Egeo con el mar de Mármara y constituye el paso entre los continentes europeo y asiático.

    Llamado Helesponto por los griegos, el estrecho de los Dardanelos (Canakkale Bogazi en turco) sirve de línea divisoria entre la península de Gallipoli, integrada en Europa, y la de Anatolia, perteneciente a Asia, y permite el acceso desde el mar Mediterráneo al mar Negro. Se extiende a lo largo de 61 kilómetros y presenta una escasa amplitud que varía desde los 1.200 a los 7.000 metros. Su profundidad oscila entre los 55 y los 95 metros.

    Originalmente, los Dardanelos fueron parte de un valle fluvial que se desprendió durante el periodo terciario y que posteriormente, durante el cuaternario, colmaron las aguas del Mediterráneo. Las costas que rodean el estrecho son altas y uniformes y poco aptas para la instalación de puertos, de modo que sólo se pueden mencionar los de Gallipoli y Canakkale. La navegación por estos dominios resulta muy arriesgada como consecuencia de la existencia de una intensa corriente que discurre por la superficie desde el mar de Mármara al Egeo y otra, más honda y con aguas más salobres, que corre en dirección contraria.

    A través de la historia, el estrecho de los Dardanelos fue adquiriendo una enorme relevancia por su privilegiada situación y por su protagonismo en numerosos acontecimientos. Su nombre procede de la ciudad de Dardanus (próxima a la antigua Troya), escenario en el que se rubricó un pacto entre Roma y el rey del Ponto en el año 85 a.C. El estrecho fue atravesado por las fuerzas persas de Jerjes hacia el año 480 a.C. en su afán de invadir Grecia, y por Alejandro Magno en el año 334 a.C. con el objetivo de tomar Persia. A partir del siglo XV, las dos orillas de los Dardanelos permanecieron bajo administración turca y en 1923 se estableció la retirada de fuerzas militares en la zona. En 1936, sin embargo, la convención de Montreux permitió a Turquía volver a desplegar tropas en este lugar.