Kastanosems

    Suelos habituales de los parajes de estepa. Su tono suele ser castaño, a causa del no muy alto contenido en materia orgánica de su zona superficial, lo que es motivo de tonalidades claras. En su primer metro de profundidad son ricos en carbonatos de tipo secundario.

    Se dividen en tres tipos: los kastanosems gypsicos poseen dentro de su primer metro de espesor un horizonte rico en yeso; los lúvicos disponen de un horizonte B (el segundo, comenzando desde la superficie, de los que componen un suelo) de características árgicas: rico en arcillas arrastradas desde la superficie por el agua, y, por último, los cálcicos, en los que destaca la presencia de un horizonte con alto contenido de cal.