Cabo de Buena Esperanza

    Cabo localizado en el sudoeste de la República de Sudáfrica que configura el remate meridional de la península de El Cabo, en la provincia de El Cabo Occidental, aunque no de África, como se cree tradicionalmente. Esa consideración la tiene el cabo de las Agujas.

    Se trata de una prominencia rocosa situada a unos 256 metros de altitud que señala el paso desde las aguas del Atlántico sur a las del océano Índico en el continente africano. En este punto son frecuentes las tormentas debido a la confluencia del viento templado de Mozambique-Agujas, que proviene del Índico, y del aire frío de Benguela, que se origina en las aguas del Antártico.

    El cabo está integrado en la Reserva Natural del Cabo de Buena Esperanza, creada en 1939, que bordea el apéndice meridional de la península de El Cabo. Esta área alberga una gran variedad de especies vegetales.

    El navegante portugués Bartolomeu Dias logró remontar por primera vez el cabo de Buena Esperanza en 1488, inaugurando con ello una ruta de extraordinaria importancia para el comercio marítimo con Oriente. Las magníficas expectativas económicas que generó su hallazgo llevaron al rey de Portugal, Juan II el Perfecto, a otorgarle su nombre actual, si bien en un principio Dias lo llamó el cabo de las Tormentas, por la frecuencia de las mismas en este enclave. En 1497, otro navegante portugués, Vasco de Gama, circundó el cabo de Buena Esperanza en el primer trayecto realizado desde tierras europeas hasta la India.