Golfo de Botnia

    Entrante creado por las aguas septentrionales del mar Báltico, del que le separan las islas Aland, rodeado por Finlandia al este y Suecia al oeste. Se prolonga a lo largo de 650 kilómetros de norte a sur y presenta una amplitud de 80 a 240 kilómetros de este a oeste. Cubre una extensión de 117.000 kilómetros cuadrados y llega a alcanzar los 294 metros en su zona más profunda.

    El golfo de Botnia (Bottniska Viken en sueco y Pohjan Lahti en finlandés) acoge los aportes de ríos como el Angerman, el Ume, el Lule, el Turne y el Kemi que originan un descenso de la ya de por sí poca salobridad de sus aguas. Este factor, unido a las gélidas temperaturas invernales, hacen que su superficie permanezca helada prácticamente la mitad del año.

    Las tierras que bordean el litoral del golfo, distribuidas en la actualidad entre Suecia y Finlandia y que en su día conformaron la antigua Botnia, cuentan con numerosas serrerías que explotan los abundantes recursos forestales existentes en esta zona. Algunos de los puertos repartidos por estas costas son los de Pori, Turku, Vaasa y Oulu en Finlandia, junto a los de Lulea, Sundsvall y Gäule en Suecia.

    Ambos países iniciaron la ocupación de Botnia finalizando la edad media. Los fineses se establecieron en las áreas del norte y del este, mientras que los suecos se asentaron en el sector occidental del territorio. Norbotten y Västerboten son las dos provincias suecas situadas en la antigua provincia de Botnia. Por su parte, las provincias finlandesas de Vaasa, Oulu y Lappi se erigen en lo que fue la provincia de Botnia oriental.