Noruega (Mar de)

    El mar de Noruega es un mar secundario del océano Atlántico Norte circundado por el océano Glacial Ártico al norte, Noruega al este, el mar del Norte al sur, Islandia al oeste y al sudoeste por el resto de la masa acuática del Atlántico, del que está apartado por una cordillera subacuática que se prolonga entre Islandia y las islas Feroe.

    El mar de Noruega (Norskehavet en noruego) cubre un área aproximada de 1.547.000 kilómetros cuadrados, alcanza un máximo de 3.970 metros en su punto más profundo y contiene un índice de salobridad que ronda el 35 por mil.

    A pesar de las gélidas temperaturas que se registran en esta parte del hemisferio norte, las aguas del mar de Noruega no suelen helarse debido a las aguas cálidas que incorpora la corriente de Noruega, un brazo de la corriente del Golfo que discurre hacia el nordeste frente a la costa de Noruega. Por el contrario, la corriente de Groenlandia, más profunda, que se desplaza de norte a sur por la zona occidental del mar, aporta aguas frías. La combinación de ambas corrientes genera unas condiciones magníficas para la generación de una abundante pesca. El aprovechamiento económico se centra en las capturas de bacalao, arenque, anchoas y el apreciado salmón noruego.

    Las corrientes que fluyen por el mar de Noruega se hallan sometidas a un control permanente porque, se considera que si se produjeran cambios en las mismas, podría ser una señal del cambio climático en curso.

    Los puertos más dinámicos localizados en este mar son los noruegos de Bergen, Narvik y Tromso.

    En 1993, se inició en el mar de Noruega la explotación, en grandes proporciones, de petróleo y gas natural.