Lexicología y lexicografía

La lexicología es la disciplina de la lingüística que estudia el léxico de un idioma y las relaciones que se establecen entre sus unidades léxicas dentro del sistema de la lengua.

La aplicación práctica de los principios teóricos de la lexicología es la lexicografía, disciplina dedicada a la composición de diccionarios.

La lexicología

Las unidades léxicas objeto de estudio de la lexicología son los lexemas, que incluyen todas las formas posibles creadas a partir de una misma palabra, fruto de la variación morfológica, mediante la unión de sufijos o desinencias que indican género, número, persona, tiempo, modo, etc. Por ejemplo, cantar representa a canto, cantas, canta, etc.

Los lexemas son las unidades de la lengua dotadas de significado, que se combinan entre sí para formar palabras compuestas o con morfemas para componer vocablos derivados. Una unidad léxica puede ser un solo lexema, pero también puede estar formada por varias palabras. Por ejemplo, hoy por hoy o tener en cuenta.

Distintas perspectivas

Existen diferentes perspectivas para abordar el objeto de estudio de la lexicología (término procedente de la voz griega lexikon, léxico o grupo de palabras, y de logia, tratado o ciencia), que la relacionan con otras disciplinas como la morfología o la semántica.

La morfología léxica o no flexiva estudia la formación de nuevas palabras o neologismos a partir de un vocablo ya existente en la lengua mediante diversos procedimientos: derivación, composición o parasíntesis.

Mediante el procedimiento de derivación, el neologismo o la nueva unidad léxica se crea añadiendo sufijos o prefijos al término, por ejemplo, preconcebir, derivado de concebir.

La composición consiste en unir dos o más lexemas, como sucede en sacacorchos, por ejemplo.

Por último, la parasíntesis es la combinación de los dos procedimientos anteriores, como sucede, por ejemplo, en ropavejero.

Otra de las perspectivas desde la que se aborda la lexicología es la investigación de la relación entre las unidades léxicas y su organización en campos semánticos, de los que forma parte.

Mientras que la semántica estudia las relaciones de significado entre las unidades lingüísticas y su evolución histórica, la lexicología investiga el léxico en un momento determinado.

Por ejemplo, la semántica estudia la evolución del significado de la palabra verde desde su definición original como color hasta el empleo actual de un nuevo sentido como obsceno.

Sin embargo, la lexicología se centra en el estudio del significado de la palabra verde en un momento determinado de la historia de la lengua española y establece sus relaciones contrastivas o paradigmáticas dentro del sistema léxico de ese periodo, como un elemento más de un campo semántico. Por ejemplo, verde forma parte del campo semántico color, junto con rojo, amarillo, blanco, etc.

Otros puntos de vista se centran en las relaciones que se establecen entre las unidades léxicas en un contexto. Por ejemplo, el sintagma nominal abogado del diablo o colocaciones de palabras seleccionadas según criterios pragmáticos, pero no semánticos, como prender fuego, entre otros.

La perspectiva de la variación léxica se analiza según motivaciones geográficas (en este caso, la lexicología se relaciona con la dialectología), criterios históricos (la disciplina afín es la lingüística histórica) o causas sociales (en relación con la sociolingüística).

La lexicografía

La lexicografía es la aplicación práctica de los principios teóricos de la lexicología, concretada en la elaboración de diccionarios y vocabularios. El término, procedente de la voz griega lexikon, que significa léxico o grupo de palabras, y de grafía, escritura, alude no sólo a la técnica o metodología precisa para la composición de los mismos, sino también a la disciplina que los estudia.

En sus inicios la lexicografía se dedicaba a la composición de glosarios, es decir, relaciones de palabras con sus respectivas glosas o comentarios, así como traducciones.

Sin embargo, con el transcurso del tiempo la disciplina ha evolucionado hasta la actual confección de los más variados diccionarios de términos: lingüísticos, enciclopédicos (es preciso mencionar la Enciclopedia del pensador francés e ilustrado Denis Diderot, del siglo XVIII), especializados, bilingües, escolares, etc.

Además, la lexicografía ha perfeccionado la metodología empleada en la recogida de datos, las definiciones de las palabras y la explicación de las voces contenidas en los diccionarios.

Los diccionarios en lengua española

El primer diccionario enciclopédico en lengua española es Etimologías, elaborado por san Isidoro de Sevilla, en el siglo VI, considerado una fuente de información fundamental durante centurias hasta el Humanismo.

Otros importantes lexicógrafos de la lengua española son Elio Antonio de Nebrija (siglo XV), autor de la primera gramática conocida de este idioma, Sebastián de Covarrubias (XVII) y los contemporáneos Manuel Seco, Julio Casares, Joan Corominas, María Moliner y Alonso Zamora Vicente.

Desde que la Real Academia Española de la Lengua creó el primer Diccionario de la lengua castellana, fechadoentre 1726 y 1739 (de esos mismos años data el Diccionario de autoridades, también de la RAE), se han publicado veintidós ediciones (la última, en 2001).

En Europa otras instituciones similares editaron sus primeros diccionarios en el mismo siglo que la RAE, como en Francia y Rusia; en el caso italiano, en el siglo XVI.

Otros diccionarios publicados por la Real Academia Española de la Lengua (RAE), más recientes, son el Diccionario panhispánico de dudas (2005) y el Diccionario del estudiante (2005).

Además, en virtud del convenio firmado entre la RAE y el Gobierno español (2006), se elaborará el Nuevo Diccionario Histórico de la Lengua Española (NDHLE), iniciado en 1933 e interrumpido años después, para recoger la Historia de más de cien mil palabras.