Límite tectónico convergente

Gráfico que ilustra los elementos de un límite convergente.

Se conoce como límites tectónicos convergentes, también conocidos como destructivos, a los lugares donde se produce la subducción de las placas tectónicas, con su consiguiente destrucción. Cuando existe una diferencia de densidad entre las placas que colisionan entre sí, como ocurre con las placas continentales y las oceánicas, la de mayor densidad se hunde bajo la otra. El borde de la placa subducida alcanza así la astenosfera, donde se funde y es destruido. Las zonas donde se produce este hundimiento se denominan zonas de Bénioff, y el plano inclinado que delimita la litosfera que subduce y la astenosfera se conoce como plano de Bénioff, en honor al sismólogo que lo definió a mediados del siglo XX. Al crecer la velocidad de subducción aumenta la inclinación del plano de Bénioff, dado que la placa que subduce se ve arrastrada hacia abajo por la fuerza de la gravedad. Sin embargo, si la velocidad de subducción es baja, la fuerza de empuje de las placas se hace predominante y el plano de Bénioff tiende a ser horizontal. Una de las características de los límites convergentes es la elevada actividad sísmica que tiene lugar en sus inmediaciones. Es un efecto de las tensiones producidas al deslizarse una placa tectónica debajo de otra, con su origen en la zona de contacto entre ambas. Dependiendo de los tipos de placas que entren en contacto se pueden definir tres tipos de límites convergentes: entre placa oceánica y continental, entre placas oceánicas y entre placas continentales.

Límite convergente entre placa oceánica y continental

Esta clase de límites corresponde al tipo más general, descrito anteriormente. En ellos una placa oceánica, más densa, subduce bajo una placa tectónica continental hasta destruirse en la astenosfera. Al mismo tiempo, la litosfera continental bajo la que subduce la oceánica se eleva, formándose una cordillera, u erógeno, de un tipo conocido como ortotectónico. En la zona de subducción, al borde de la litosfera continental, se produce una acumulación creciente de sedimentos transportados en la superficie de la litosfera oceánica durante su crecimiento y desplazamiento. Tales materiales, plegados a su vez por efecto de la tensión entre las placas, conforman una estructura conocida como prisma de acreción.

Límite convergente entre placas oceánicas

Esta situación tiene lugar cuando chocan dos placas oceánicas o las partes oceánicas de dos placas mixtas, con parte oceánica y parte continental. Al igual que en el caso anterior, una de las placas subduce bajo la otra. Una formación característica de este tipo de límites son los arcos insulares. Se trata de archipiélagos de naturaleza volcánica que aparecen en las proximidades de la zona de subducción. Las islas adoptan una forma de arco, y en su mayoría se localizan en el océano Pacífico. Cuando el límite entre placas oceánicas se halla cerca de un continente, el espacio entre éste y el arco singular forma una cuenca donde se acumulan sedimentos, de origen oceánico y continental, llamada cuenca marginal.

Límite convergente entre placas continentales

Esta clase de límite aparece cuando colisionan dos placas continentales o las partes continentales de dos placas mixtas. A diferencia de los casos anteriores, ello produce una obducción. La zona de contacto entre las dos placas se pliega, con lo que las rocas que las forman se deforman y amontonan, formándose así una cordillera, u orógenoparatectónico. La cordillera del Himalaya nació de este modo. En el límite convergente entre placas continentales también se produce subducción, pero en menor medida que en los casos anteriores y sólo cuando se completan los ajustes necesarios entre las dos placas, en forma de encabalgamientos.